Alerta No. 139-2020

Comité por la Libre Expresión (C-Libre).- Mientras desarrollaba un plantón conmemorativo a la exigencia de justicia para victimas de violaciones a los derechos humanos, integrantes del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), fueron víctimas de acciones de intimidación, en la Plaza la Merced, en el centro de Tegucigalpa.

Guardias de seguridad, que resguardan las instalaciones del Congreso Nacional y cerca de cuatro Policías, estuvieron tomando fotografías al plantón realizado por integrantes del COFADEH y familiares de victimas de desaparición forzada y asesinatos por razones políticas, ocurridos entre 1979 a 1992.

Nohemí Pérez, procuradora de derechos humanos del COFADEH, dijo a C-Libre que ambos entes armados “llegan al descaro que, al preguntarles ¿por qué nos toman fotografías?, se dan la vuelta”.

“Este levantamiento de perfiles tiene como propósito criminalizar asesinar desaparecer, hacemos un llamado fuerte a las autoridades para saber quienes les dan órdenes para venir”, manifestó Pérez.

La defensora de derechos humanos es hermana de Samuel Pérez, desaparecido el 24 de enero de 1982 en el punto fronterizo “El Guasaule” junto a tres personas más. Al momento del hecho, era líder estudiantil en el Instituto Central “Vicente Cáceres” de Tegucigalpa, donde estudiaba.

Tanto el COFADEH como los y las víctimas de la desaparición forzada en el país, a finales de los años 70 y década de 1980, han renombrado este espacio público como “Plaza de Los Desaparecidos”.

C-Libre registra una acción de intimidación por parte de fuerzas policiales, ocurrida en febrero de 2019, cuando el COFADEH realizaba su acción pública en la “Plaza de los Desaparecidos”.

El informe Protesta y Derechos Humanos publicado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en el año 2018, señala que: “Las protestas son indispensables para la consolidación democrática y, por lo tanto, constituyen un uso [tan] legítimo del espacio público”.

 


Intimidación

El efecto de acciones que buscan infundir miedo, como una angustia perturbadora del ánimo personal ante un riesgo o un daño, real o imaginario. O bien, producir temor, a fin de provocar el deseo de huir, o de rehusar una actividad, o un algo, que se obliga a ver como dañoso, arriesgado o peligroso. Con actos que influyen en el trabajo. Sea en sentido editorial, o en la línea informativa de la persona que comunica, que edita, dirige, o trabaja, en un medio de comunicación o campo equivalente.