Un manto de misterio cubre el asesinato del periodista Nicolás Josué Asfura Asfura, de 42 años, cuyo cuerpo fue encontrado en el apartamento donde residía en la colonia Santa Bárbara de la capital.

El cadáver del profesional de la comunicación fue encontrado en estado de putrefacción en el interior de una bañera, y las autoridades aún no han logrado determinar la causa de su muerte. Asfura estaba atado de pies y manos, la mitad de su cuerpo estaba tapado con una toalla. No presentaba heridas de arma blanca ni de fuego.

Una fuente oficial reveló que el homicida colocó las sabanas de la cama en la bañera, luego puso el cuerpo de la víctima y posteriormente la llenó de agua.

"Por el estado del cuerpo se presume que sufrió varios cambios de temperatura, ya que la bañera está cerca de la ventana", explicó el especialista en escenas de crimen.

Según versión de familiares y amigos de la víctima, no habían tenido comunicación con él desde el pasado domingo en que le prometió a su madre que llegaría a su casa en la colonia Loarque para llevarla a dar un paseo, sin embargo, nunca llegó.

Se estableció que la víctima trabajaba para una compañía constructora.

Compañeros de trabajo del occiso relataron que Asfura no se presentó a trabajar en toda la semana y que tampoco contestaba el teléfono celular, por lo que se imaginaban que andaba de viaje.

Los familiares, al perder comunicación con Asfura, decidieron ir a buscarlo a su apartamento, donde se encontraron con un olor nauseabundo que emanaba del lugar, por lo que llamaron a la Policía, quien descubrió el cuerpo sin vida.

Investigaciones

Un detective reveló que el asesino del periodista debe ser una persona conocida por la víctima, ya que las puertas no fueron violentadas para ingresar al apartamento.

Los agentes recolectaron varias evidencias dejadas por el homicida en el apartamento de Asfura. Los especialistas dividieron la escena del crimen en tres partes; la sala del apartamento, la cocina y la bañera donde se encontró el cadáver.

Agregaron que en las tres áreas se encontraron evidencias suficientes para identificar al homicida.

Vecinos del occiso informaron a los agentes que el fallecido recibió la visita de un hombre el día domingo y que este abandonó el apartamento en horas de la madrugada.

El periodista se había graduado en 1988 en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.

Trabajó como periodista en canal 45, también se desempeñó como locutor en radios de Comayagüela y Tegucigalpa.