ALERTA 85-2026
Tegucigalpa, Honduras (C-Libre).- Una periodista del diario digital Criterio.hn, cuya identidad se mantiene en reserva por razones de seguridad, ha sido objeto de una serie de hechos de hostigamiento, daños materiales y acciones que podrían constituir seguimiento o vigilancia, ocurridos de manera reiterada durante las últimas semanas.
Los hechos han afectado directamente el vehículo utilizado por la periodista para sus desplazamientos laborales, los que se producen en un contexto marcado por la publicación de diversos trabajos de investigación y fiscalización sobre asuntos de interés público.
Una semana marcada por daños al vehículo
Uno de los primeros incidentes ocurrió durante la semana de las festividades del 15 de septiembre, cuando el automóvil de la periodista permanecía estacionado en las inmediaciones de las oficinas de Criterio.hn, el vehículo se encontraba en un sector utilizado para estacionamiento, recomendado previamente por agentes policiales debido a las regulaciones establecidas por la municipalidad.
Alrededor del mediodía se informó que una de las llantas del automóvil estaba completamente desinflada. Resulta que la periodista llevó el vehículo a una llantera para determinar las causas del daño; luego de la revisión se estableció que la llanta presentaba una rajadura horizontal, conocida técnicamente como “nabajazo”, compatible, según la valoración recibida, con una acción provocada mediante un objeto cortopunzante.
El hecho dejó de ser considerado como una avería accidental y pasó a formar parte de una sucesión de incidentes que posteriormente afectaron nuevamente el vehículo.
Cronología de algunos hechos
Los incidentes se registraron de forma consecutiva afectando directamente al vehículo de propiedad de la periodista afectada, el cual es utilizado para sus desplazamientos laborales diarios:
Se sabe que el automóvil permanecía estacionado en las inmediaciones de las oficinas de Criterio.hn, en una zona recomendada por agentes policiales debido a las regulaciones de la alcaldía. Alrededor del mediodía, se notificó que una de las llantas estaba completamente desinflada. Tras una revisión técnica en una llantera, se confirmó que presentaba una rajadura de forma horizontal (denominada técnicamente como «nabajazo»), provocada de manera intencional con un objeto cortopunzante.
Otro de los hecho, es un ataque material perpetrado por sujetos armados en motocicleta y vigilancia. En esta ocasión, el automotor fue estacionado temporalmente en una calle aledaña a la zona de Las Minitas. Tiempo después se constató que el retrovisor del lado derecho (piloto) había sido destruido a golpes. Se sabe que los componentes quedaron esparcidos en la calle, descartándose el móvil de robo, ya que las piezas permanecieron en el lugar.
En esta ocasión, guardias de seguridad de la zona reportaron que dos sujetos del sexo masculino a bordo de una motocicleta se aproximaron al automóvil y uno de ellos descendió con la intención explícita de golpear y dañar la estructura del carro, huyendo de inmediato cuando los vigilantes del área salieron para intervenir.
A lo anterior se suman acciones de posible vigilancia y marcas sospechosas bajo el modus operandi de bandas delictivas o de seguimiento. Resulta que en dos ocasiones distintas, el vehículo ha sido objeto de manipulación externa sin daños mecánicos, pero los limpiaparabrisas delanteros totalmente levantados.
Un primer marcaje ocurrió en los alrededores de la oficina del medio; el segundo se ejecutó en el estacionamiento de un centro comercial en el Distrito Central, esto evidencia un patrón de seguimiento activo fuera de su entorno estrictamente laboral.
El contexto de las investigaciones periodísticas
Los incidentes se producen después de que la periodista participara en la producción de diversos contenidos de investigación y fiscalización sobre asuntos de interés público.
Entre las coberturas desarrolladas se encuentran:
Una investigación sobre la apropiación o uso irregular de espacios públicos, relacionada con el periodista y director de Canal 36, Esdras Amado López. Según la información proporcionada a C-Libre, esta publicación tuvo una amplia difusión y posteriormente se produjo una campaña de cuestionamientos y desprestigio contra Criterio.hn desde dicho canal.
Un videoreportaje relacionado con el diputado Tomás Zambrano, referido a señalamientos sobre el presunto otorgamiento de fondos públicos para supuestas ayudas sociales gestionadas a través de su hijo.
La edición y postproducción de un reportaje especial relacionado con la investigación sobre hechos de corrupción durante el período de gobierno del expresidente Juan Orlando Hernández.
Una cobertura sobre la preocupación ciudadana generada por encuestas relacionadas con el servicio de energía eléctrica, en las que se fotografiaban medidores de viviendas.
Estos antecedentes son relevantes para establecer el contexto en el que se producen las agresiones.
Al momento, el Comité por la Libre Expresión (C-Libre) considera que no se puede señalar la autoría de los daños ni de las acciones de seguimiento a ninguna persona o institución específica, de ahí que corresponde a las autoridades investigar si existe una relación entre las coberturas periodísticas y los hechos denunciados, así como determinar quiénes participaron en ellos.
Una agresión que trasciende el daño material
Para C-Libre, el principal motivo de preocupación no radica únicamente en el costo económico de reparar una llanta o sustituir un retrovisor.
El problema se encuentra en la secuencia de acciones dirigidas contra el vehículo de una periodista, utilizado cotidianamente para desarrollar su trabajo, junto con la presencia reportada de personas que habrían actuado deliberadamente contra el automóvil y los posteriores episodios de manipulación del vehículo.
Cuando este tipo de hechos ocurre en el contexto de investigaciones periodísticas sensibles, puede generar un efecto intimidatorio sobre la persona afectada y, por extensión, sobre el ejercicio de la libertad de prensa.
La organización advierte que una agresión contra una periodista no afecta únicamente a la persona directamente atacada, sino que también puede limitar la circulación de información de interés público y generar condiciones de temor o autocensura que afectan a toda la sociedad.
El Estado debe investigar y proteger
La Constitución de la República de Honduras reconoce la libertad de emisión del pensamiento y establece que este derecho no puede ser restringido por medios indirectos. En particular, el artículo 74 establece que no se puede restringir el derecho de emisión del pensamiento por vías o medios indirectos encaminados a impedir su ejercicio.
La Convención Americana sobre Derechos Humanos, en su artículo 13, protege el derecho de toda persona a buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole y prohíbe restricciones indirectas que tengan como finalidad impedir la comunicación y circulación de ideas y opiniones.
Asimismo, la legislación hondureña de protección de periodistas y comunicadores sociales contempla mecanismos preventivos y de emergencia frente a situaciones de riesgo, y la reforma vigente desde 2026 amplió el marco de protección de la ley para incluir también a defensores ambientales.
En este caso, la protección debe partir de una evaluación objetiva del nivel de riesgo y de las características particulares de la labor desarrollada por la periodista.
Por otra parte, la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la CIDH establece que la intimidación y amenaza contra comunicadores sociales, así como la destrucción material vinculada con su labor, vulneran derechos fundamentales y coartan severamente la libertad de expresión, asi mismo esta Declaración establece que corresponde al Estado prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus responsables y garantizar reparación a las víctimas.
C-Libre exige investigación y medidas de protección:
Al Ministerio Público y a la Dirección Policial de Investigaciones (DPI):
Investigar de manera diligente, independiente y exhaustiva los daños ocasionados al vehículo de la periodista.
Incorporar a la investigación el testimonio de los guardias de seguridad que observaron a dos hombres movilizarse en motocicleta y aproximarse al vehículo.
Revisar las cámaras de seguridad disponibles en las zonas donde ocurrieron los hechos y determinar si existen registros que permitan identificar a los responsables.
Investigar los episodios de manipulación del vehículo y establecer si existe una relación entre ellos.
Determinar el móvil de las agresiones y establecer si existe relación con la labor periodística desarrollada por la comunicadora.
Investigar cualquier posible campaña de intimidación o desprestigio relacionada con las publicaciones realizadas por Criterio.hn, sin descartar ninguna línea de investigación.
Al Mecanismo Nacional de Protección:
Realizar con carácter urgente una evaluación integral de riesgo para la periodista afectada.
Adoptar, de ser procedente, medidas preventivas y de protección adecuadas a las condiciones particulares de su trabajo.
Considerar en la evaluación los incidentes acumulados, el trabajo de investigación desarrollado, los desplazamientos de la periodista y la información testimonial disponible.
Garantizar que las medidas adoptadas respeten la reserva de identidad solicitada por la periodista y eviten aumentar innecesariamente su exposición pública.
A las autoridades hondureñas:
C-Libre recuerda al Estado hondureño que garantizar la libertad de prensa, no solamente implica abstenerse de censurar directamente a los medios de comunicación, sino también prevenir, investigar y sancionar las agresiones cometidas contra periodistas como consecuencia de su labor.
La organización llama a las autoridades a evitar que los hechos denunciados queden reducidos a simples daños materiales y exige que sean investigados dentro del contexto de riesgo que enfrenta la periodista por el ejercicio de su profesión. C-Libre continuará dando seguimiento al caso y demanda garantías para que las y los periodistas puedan desarrollar su trabajo sin intimidaciones, amenazas, vigilancia, agresiones ni acciones destinadas a obstaculizar la difusión de información de interés público.


