Roatán, Honduras (C-Libre).- La comunicadora Social Mirian Patricia Matute Romero fue víctima de una agresión y amenazas al momento que ejercía labores informativas en el departamento de Islas de la Bahía. De acuerdo con la información documentada, por el Comité por la Libre Expresión (C-libre) comprendiendo registro audiovisual y transcripción del audio del incidente, la profesional del periodismo desde una distancia prudente, del lugar de los hechos, realizaba labores de cobertura cuando una de las personas involucradas, específicamente una mujer una mujer, se abalanzó contra ella.

Durante el incidente, según se observa en el video que trascendió en redes sociales y espacios informativos de esa zona insular del país, una fémina se dirige a la periodista y trata de arrebatarle su celular —herramienta esencial para el ejercicio del periodismo contemporáneo— esto sucede mientras la agresora le amenaza con “matarla a pij&”.

Ver reporte del diario digital Informa Roatán: https://www.facebook.com/reel/3948443962117556

En comunicación C-libre Matute Romero comentó que el golpe de la agresora fue en su brazo, pues así protegía su rostro y evitaba que la agresora le quitará su herramienta de trabajo (celular) con el que día a día documenta los hechos informativos en Roatán. Se evidencia en el material audiovisual que la periodista le insiste a la fémina que “nosotros solamente hacemos nuestro trabajo”, pues Romero es integrante de la Asociación de Comunicadores Social de Honduras (ACOSH) capítulo Islas de la Bahía.

Así mismo, se escucha que la periodista advierte de forma reiterada: “me están amenazando”, lo que evidencia no solo la agresión verbal, sino un contexto de intimidación directa en tiempo real. En la narración personal, de lo sucedido, al equipo técnico de C-Libre, la periodista dijo que una de las personas (de las cuatro que se transportaban en uno de los vehículos que chocaron,) posibles trabajadores de un empresa de telefonía celular en Honduras le gritó “donde te encuentre te voy a matar”.

Para el C- Libre, estos hechos constituyen una agresión directa contra el ejercicio de la libertad de prensa, así como un intento de censura mediante la intimidación y el uso de la fuerza, en un contexto donde la periodista no interfería con las labores de atención del accidente, limitándose a informar a la audiencia a través de sus redes sociales. Por otra parte, tal como se documenta el intento de despojarla de su teléfono móvil, mientras la comunicadora afirmaba: “no me vas a quitar el teléfono”, se configura un acto de coacción orientado a impedir el registro informativo.

Así mismo, este caso reviste una gravedad adicional al tratarse de una mujer periodista en ejercicio de su profesión, lo que obliga a analizar los hechos bajo un enfoque diferenciado de género. De ahí que la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, ratificada por el Estado de Honduras, establece la obligación de los Estados de adoptar medidas para eliminar la discriminación contra la mujer en la vida pública y profesional, garantizando condiciones seguras para el ejercicio de sus derechos.

Es de hacer notar que tanto organizaciones nacionales e instancias internacionales que protegen y promueven los derechos humanos de la mujer señal que la violencia contra la mujer —incluyendo la violencia en espacios laborales— constituye una forma de discriminación que inhibe el pleno ejercicio de sus derechos. En el caso de mujeres periodistas, esta violencia se expresa frecuentemente mediante agresiones verbales, amenazas e intentos de silenciamiento, especialmente en contextos de cobertura en terreno, como es el caso expuesto en esta alerta.

Asimismo, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión ha advertido que las mujeres periodistas enfrentan riesgos diferenciados, incluyendo agresiones que buscan deslegitimar su labor y excluirlas del espacio público.

El equipo técnico y legal de C-Libre, recuerda a las autoridades de seguridad que la Constitución de la República de Honduras garantiza en sus artículos 72 y 73 la libertad de expresión y de prensa, prohibiendo cualquier forma de restricción directa o indirecta y los estándares desarrollados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos establecen que los periodistas tienen derecho a recabar, registrar y difundir información sin ser objeto de agresiones o interferencias, tampoco se debe olvidar que la intimidación, amenazas y el intento de despojo de herramientas de trabajo constituyen violaciones a estos principios.

Con el objetivo de salvaguardar la vida e integridad de la periodista Mirian Romero, C-Libre solicita:

  1. A las autoridades competentes, iniciar una investigación inmediata, seria y diligente sobre los hechos denunciados.
  2. Garantizar la integridad física, psicológica y profesional de la periodista afectada.
  3. Reconocer el carácter diferenciado de la agresión en razón de género y adoptar medidas de protección acordes a estándares internacionales.
  4. Desarrollar campañas de sensibilización dirigidas a la población sobre el respeto a la labor periodística.
  5. Fortalecer mecanismos de protección para periodistas, con especial atención a mujeres que ejercen cobertura en campo.

Finalmente, C-Libre reitera su firme compromiso con la defensa de la libertad de expresión y la protección de quienes ejercen el periodismo en Honduras. Ante estos hechos, la organización se mantendrá en vigilancia permanente del caso, dando seguimiento a las acciones que adopten las autoridades y acompañando a la periodista afectada en la exigencia de justicia, por otra parte, advertimos que la impunidad frente a este tipo de agresiones no solo vulnera derechos individuales, sino que debilita el derecho colectivo de la sociedad a estar informada, por lo que insta al Estado a garantizar condiciones seguras y efectivas para el ejercicio periodístico en todo el país.