Alerta 077-2017
 
Comité por la Libre Expresión (C-Libre).- Dos periodistas de la zona central de Honduras, Wilfredo Zepeda del departamento de La Paz y Miriam Mejía de Comayagua, fueron víctimas de actos de intimidación con disparos de arma de fuego hacia sus viviendas.
 
Según el testimonio de Zepeda, Director del programa Dialogo Municipal y corresponsal de Radio Globo,  como a las tres de la mañana aproximadamente de la madrugada del jueves 03 de agosto, escuchó una detonación, “pero como en el pueblo se escuchan detonaciones, nunca me imaginé que podría ser algo contra mi persona”.
 
Fue hasta las seis de la mañana, cuando la persona que les le  ayuda con la limpieza del hogar, le preguntó porque le había hecho un hoyo a la columna y notó que se trataba de algo extraño.
Según el comunicador, la “policía llegó hasta su casa y ratificó que se trata de bala de arma de fuego que se incrustó en la columna de mi vivienda”.
 
Consultado sobre cuáles podrían ser las causas de la agresión, Zepeda manifestó, que no se atrevería a decir cuáles son, pero lo que si podría decir como hipótesis es que entrevistó al líder indígena Jorge González del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) quién le manifestó “que hay cinco concesiones de mineras que entraran en acción a cielo abierto”, en territorio indígena Lenca.
 
Zepeda manifestó al Comité por la Libre Expresión, que no sale del asombro porque nunca ha tenido enemigos y que su trabajo es de servicio a la comunidad.
 
Caso Mirian Mejía
 
Por otra parte y según la información publicada en el periódico digital www.criterio.hn la periodista Miriam Mejía del programa Panorama Informativo del Canal 60 de la Ciudad de Comayagua, fue víctima de una agresión similar a la sufrida por Zepeda.
 
De acuerdo a lo denunciado por la periodista Mejía,  la noche del 01 de agosto, desconocidos dispararon contra su vivienda alrededor de las 11 y 30 de la noche y al igual que su colega Zepeda, la periodista se encontraba dormida  y cuando escucho varios disparos al frente de su casa y lo primero que hizo  fue levantarse e ir al cuarto de sus hijos para ver si estaban bien, seguidamente se apersono al cuarto de sus nietos para constatar que todos estaban bien.
 
Tras verificar que su familia se encontraba bien, decidió salir a la calle para ver qué pasaba, ya que ella sospechaba que habían asesinado a alguien,  y fue entonces cuando se encontró con los vecinos que también habían salido a curiosear y otros que había presenciado el hecho.
 
“Unos vecinos que estaban tomándose unas cervezas sentado en la acera de una de las casas adyacentes le contaron que un carro tipo turismo color dorado paso cerca de ellos y al estar frente a la casa de la comunicadora, dispararon con buscando el techo de la casa”, según reporta el portal web.
 
Según el relato ofrecido al medio de comunicación, “hace unos dos o tres meses atrás un carro dorado con las mismas características ya la había seguido en el centro de la ciudad de Comayagua y que ella para despistar se introdujo a una tienda donde permaneció por varios minutos. Al salir de la tienda cambió de calle y su sorpresa fue que el vehículo volvió a salir y a volvió a darle seguimiento a una distancia prudencial”.
 
La Declaración de Principios de Libertad de Expresión en el numeral nueve, establece que “el asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada”.
 
La Convención Americana de Derechos Humanos en su artículo 13, manifiesta que “toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión.  Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección”.
 
Comité por la Libre Expresión