ALERTA – 2025
Tegucigalpa, Francisco Morazán (C-Libre).- Circula en redes sociales supuestos comunicados atribuidos falsamente a la Embajada de los Estados Unidos en Honduras, en los que se advertía sobre presuntos actos de violencia generalizada en el país, según el centro de monitoreo electoral instalado por el Comité por la Libre Expresión C-Libre.
Indica el personal técnico de C-Libre que los mensajes son difundidos mediante imágenes y textos diseñados para aparentar oficialidad institucional, replicados en Facebook, X, WhatsApp y otras plataformas, “generando alarma social, confusión informativa y un clima artificial de inseguridad en medio de una jornada cívica de alta sensibilidad política».
La propia Embajada de los Estados Unidos desmintió públicamente dicha información, aclarando que no había emitido ningún comunicado relacionado con alertas de violencia durante el proceso electoral, confirmando que se trataba de contenido falso elaborado y difundido con fines de manipulación política y social.

Indica la organización de promover y defender la Libre Expresión que “este tipo de acciones no son inocentes, puesto que la suplantación de identidad institucional busca alterar el comportamiento ciudadano, desacreditar el proceso electoral, erosionar la confianza en los medios y tensionar la convivencia social, utilizando el prestigio de organismos internacionales como herramienta de engaño”.
Este tipo de agresión digital es conocida como: Suplantación de identidad digital que produce desinformación y manipulación informativa en plataformas digitales. La Institución suplantada se identifica que es la Embajada de los Estados Unidos en Honduras y se ven afectados; periodistas, medios de comunicación nacionales, periodistas, plataformas informativas y la ciudadanía receptora de información electoral.
El hecho ocurre en un escenario marcado por: Alta polarización política, disputas por legitimidad de resultados, incremento de campañas digitales de desprestigio, uso sistemático de redes sociales para influir en la opinión pública. Además, durante procesos electorales, la desinformación se convierte en un arma política.
No sólo afecta a partidos o candidatos, sino que impacta directamente en la labor periodística, en la seguridad de comunicadores y en el derecho ciudadano a recibir información verificada.
La circulación de falsos comunicados atribuidos a una embajada extranjera introduce además un componente delicado: intenta proyectar una imagen de caos internacionalmente, presionar narrativas internas y generar percepción de inestabilidad, lo que puede ser instrumentalizado por actores políticos o grupos de interés.
C-Libre advierte que estas prácticas forman parte de un patrón de violencia informativa indirecta, donde no se ataca frontalmente a un periodista, pero sí se contamina el ecosistema mediático para debilitar su credibilidad y capacidad de informar con rigor.
Aunque al cierre de esta alerta no se ha identificado públicamente a los autores materiales, C-Libre considera como responsables presuntos a:
Operadores políticos digitales.
Redes de cuentas coordinadas.
Actores vinculados a campañas de desinformación electoral.
Grupos interesados en sembrar pánico, deslegitimar el proceso o manipular percepciones.
Cabe señalar que la elaboración de piezas gráficas que simulan institucionalidad, el uso de lenguaje diplomático falso y la difusión coordinada evidencian planificación y propósito político, no simples errores de usuarios aislados.
Este patrón coincide con otras agresiones registradas por C-Libre durante el mismo período electoral: estigmatización de medios, bloqueo informativo, intimidaciones y manipulación de contenidos en plataformas digitales.
C-Libre condena esta situación, porque la suplantación institucional afecta gravemente la libertad de expresión porque:
Introduce ruido informativo que dificulta el trabajo periodístico.
Obliga a los medios a desmentir falsedades en lugar de informar.
Genera autocensura por temor a represalias sociales o políticas.
Desacredita fuentes legítimas.
Debilita la confianza ciudadana en el periodismo profesional.
Cuando la mentira circula más rápido que la verificación, el periodismo queda expuesto a un entorno hostil donde la manipulación sustituye al debate democrático.
Debido a lo anterior C-Libre exige:
Investigación inmediata sobre la suplantación de identidad de la Embajada de EE. UU.
Identificación de las redes que difundieron información falsa.
Sanción a los responsables materiales e intelectuales.
Medidas de prevención contra campañas de desinformación electoral.
Protección del ecosistema mediático frente a agresiones digitales.
Finalmente es importante señalar que la difusión de falsos comunicados atribuidos a una embajada extranjera durante una elección nacional constituye una agresión grave contra la libertad de prensa, la estabilidad democrática y el derecho ciudadano a la verdad, no se trata de simples rumores, sino de operaciones de manipulación política que utilizan el engaño como herramienta de poder.
C-Libre reitera que sin información libre, verificada y protegida no hay democracia posible, y que la lucha contra la desinformación es hoy, una de las principales batallas por la defensa del periodismo en Honduras.



