Tegucigalpa, Francisco Morazán (C-Libe).- La consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López-Osorio, denunció públicamente a través de su cuenta oficial en la red social X (@CossetteOficial) que una conferencia de prensa programada para reiniciar la comunicación de resultados fue obstaculizada de manera intencional. En su mensaje, López-Osorio expresó, “Se boicotea la conferencia de prensa que marcaría el reinicio de la divulgación de resultados. El consejero Marlon Ochoa se ha opuesto a la reanudación de los procesos y ha enviado colectivos de Libre, así como miembros de su despacho, quienes irrumpieron en el Hotel Plaza Juan Carlos ejerciendo actos de intimidación con el propósito de impedir la comparecencia pública. A pocos metros nos encontramos la consejera Ana Paola Hall y yo”.

Según la denuncia, personas identificadas como colectivos del Partido Libertad y Refundación (LIBRE) y personal vinculado al despacho del consejero Marlon Ochoa se presentaron en el Hotel Plaza Juan Carlos, lugar donde se desarrollaría la comparecencia, con la finalidad de impedir que los consejeros informaran públicamente sobre el avance del proceso electoral. López-Osorio concluyó su mensaje con una advertencia directa a la ciudadanía: “Alerta, pueblo hondureño”.

De hecho el equipo de monitoreo del Comité por la Libre Expresión (C-Libre), observó en la transmisión de distintos medios televisivos, lo sucedido en ese momento y la forma en la prensa fue obstaculizada para ingresar al salón previsto para la comparecencia de las magistradas.

Este nuevo episodio que evidencia presión política, control de la información y censura indirecta en el marco del proceso electoral hondureño posterior a las elecciones generales del 30 de noviembre de 2025, se desarrolla en un escenarios de alta polarización, en el que la información deja de fluir de manera natural y comienza a ser administrada desde el poder.

Ya no se trata únicamente de retrasos técnicos, sino de acciones deliberadas que buscan condicionar qué se dice, cuándo se dice y quién puede decirlo; en esta ocasión, una conferencia de prensa destinada a reanudar la divulgación oficial de resultados electorales fue denunciada como objeto de boicot e intimidación contra funcionarios del propio Consejo Nacional Electoral (CNE).

C-Libre advierte que este hecho no puede leerse como un simple conflicto interno, se trata de un acto de control informativo que busca, interrumpir la divulgación de resultados, condicionar el relato oficial del proceso electoral, desplazar la transparencia por la presión política, generar miedo institucional para frenar la comunicación pública.

En democracia, los resultados no se negocian en pasillos ni se silencian con colectivos; se comunican con datos, auditoría y acceso público, cuando una conferencia es boicoteada, no se ataca solo a funcionarios: se ataca el derecho de la ciudadanía a saber qué está ocurriendo con su voto.

Es de considerar que la censura contemporánea rara vez llega con sellos o prohibiciones escritas y que hoy opera mediante intimidación física o simbólica, presión partidaria, bloqueo de comparecencias públicas, control del momento y del contenido informativo.

Impedir que un órgano electoral informe constituye una forma de censura indirecta, porque no prohíbe expresamente, pero hace imposible comunicar. Además, la presencia de colectivos partidarios en un espacio donde se debía informar técnicamente introduce un elemento de coacción política incompatible con un proceso democrático.

Este hecho se suma a un escenario caracterizado por: retrasos en la transmisión de resultados, tensiones internas en el CNE, denuncias de irregularidades, protestas ciudadanas, presión contra periodistas y observadores, en lugar de despejar dudas con apertura, se recurre al bloqueo del flujo informativo, profundizando la desconfianza pública.

Finalmente, C-Libre considera que boicotear la divulgación de resultados vulnera la democracia, la presión partidaria no puede sustituir la transparencia técnica, el control de la información debilita la voluntad popular, la intimidación no puede ser un mecanismo de gestión electoral.

En este momento de trascendencia democrática para los hondureños, resulta importante garantizar comparecencias públicas sin interferencias, proteger la autonomía civil del CNE, evitar la presencia de colectivos partidarios en espacios técnicos, asegurar transmisión abierta de datos electorales y proteger el derecho ciudadano a saber.

Frente a los denuncia de la consejera del CNE, esta organización expresa que cuando se bloquea una conferencia, no se bloquea solo un micrófono, sino que se bloquea la democracia, por otra parte el control político de la información es una de las formas más peligrosas de censura, porque opera en silencio, sin decretos, pero con efectos reales.