Tegucigalpa, Francisco Morazán (C-Libre).- Personas desconocidas violentaron las instalaciones físicas del diario digital Reportar Sin Miedo, robaron una parte del equipo periodístico y algunos documentos. Los delincuentes aprovecharon la oscuridad de la noche y de una fuerte lluvia para ingresar y evitar ser atrapados en el acto.  

En narración de los hechos al equipo técnico del Comité por la Libre Expresión (C-Libre), el consejo editorial de este medio informativo en las plataformas digitales, dijo que se llevaron dos celulares y un ipad y cierta documentación de la oficina. La acción de los sujetos quedó registrada en un contenido audiovisual captado por las cámaras de seguridad instaladas en el edificio de este diario digital.

Los detalles del robo ya están en poder de la Dirección Policial de Investigación para dar con los responsables de tal acción que a consideración del equipo de prensa de este diario “esta acción es un sinónimo, de un mensaje intimidante para que ya no sigamos haciendo el trabajo investigativo”, pero vamos a seguir “este es sólo un episodio más y nos levantaremos como lo hemos hecho en otras ocasiones en casos similares”, acotó.

Es de señalar que las investigaciones de Reportar Sin Miedo son profundas, de temáticas sensibles en el país y que otros no quieren tocar debido a la vinculación de interés de los grupos económicos y políticos en Honduras, “llegamos a la raíz, a la llaga, tocamos las heridas que nadie quiere tocar por lo peligroso que son”, dijo la fuente.

C-Libre registra con preocupación el robo de equipo periodístico ocurrido en las instalaciones del medio digital Reportar Sin Miedo, porque lo sustraído representan herramientas fundamentales para el ejercicio diario de la labor informativa. Este hecho se produce en un contexto sensible, dado que el equipo periodístico de este medio desarrolla investigaciones que exponen presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos y posibles actos de tráfico de influencias en instancias municipales.

Desde la perspectiva de la libertad de expresión, este tipo de hechos no puede ser analizado como un delito común aislado, sino como una afectación directa e indirecta al derecho de la sociedad a estar informada, especialmente cuando el medio afectado cumple una función de fiscalización del poder público.

El robo de equipo periodístico tiene un impacto que trasciende al medio de comunicación directamente afectado. La población resulta perjudicada cuando se limita, retrasa o pone en riesgo la producción y difusión de información de interés público. En el caso de Reportar Sin Miedo, el robo de dispositivos electrónicos compromete la continuidad de investigaciones periodísticas que buscan transparentar el uso de fondos públicos y denunciar posibles abusos de poder.

Estos dispositivos no solo almacenan información, contactos y registros periodísticos, sino que también permiten la cobertura inmediata de hechos noticiosos, la verificación de datos y la protección de fuentes, la sustracción genera un efecto inhibidor, tanto para el equipo de prensa como para las fuentes ciudadanas que confían en el medio para denunciar irregularidades. En consecuencia, se debilita la participación ciudadana, se reduce la vigilancia social y se erosiona la confianza en los mecanismos democráticos.

Este tipo de agresiones materiales puede derivar en autocensura, al incrementar la percepción de vulnerabilidad y riesgo entre periodistas y medios independientes, especialmente aquellos que investigan corrupción y malas prácticas en la administración pública.

C-Libre, como organización que defiende y promueve la Libre Expresión y Libertad de Prensa, consideramos que el Estado hondureño tiene la obligación jurídica de prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a la libertad de expresión y a la labor periodística. Esta responsabilidad se desprende tanto del marco constitucional como de los compromisos internacionales asumidos por Honduras.

La Constitución de la República de Honduras, en su artículo 72, garantiza la libertad de expresión y el derecho de toda persona a emitir el pensamiento por cualquier medio. De igual forma, el artículo 74 prohíbe toda restricción indirecta que limite este derecho, lo cual incluye acciones u omisiones que obstaculicen el ejercicio del periodismo.

En el ámbito internacional, el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos establece que la libertad de pensamiento y expresión no solo protege a quien emite información, sino también el derecho colectivo de la sociedad a recibirla. La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha señalado que los ataques contra bienes y herramientas de trabajo de periodistas constituyen formas indirectas de censura cuando buscan obstaculizar su labor.

En este sentido, el Estado está obligado a realizar una investigación diligente, imparcial y efectiva que permita identificar y sancionar a los responsables del robo del equipo periodístico de Reportar Sin Miedo, la inacción, la negligencia o la falta de resultados concretos contribuyen a un clima de impunidad que alienta la repetición de este tipo de agresiones.

C-Libre advierte que el robo de equipo periodístico al medio digital Reportar Sin Miedo representa una afectación grave al ejercicio del periodismo independiente y al derecho de la población a estar informada. Este hecho requiere una respuesta inmediata y efectiva por parte de las autoridades competentes, orientada no solo a la recuperación de los bienes sustraídos, sino al esclarecimiento de los hechos y la garantía de condiciones seguras para el ejercicio de la labor periodística. La protección de la prensa no es un privilegio del gremio, sino una condición esencial para la democracia, la transparencia y la rendición de cuentas en Honduras.