Tegucigalpa, Francisco Morazán (C-Libre).- El candidato presidencial del Partido Liberal, Salvador Nasralla, durante un mitin político de dicha organización, realizó declaraciones públicas en las que descalificó directamente el trabajo periodístico de los diarios La Prensa y El Heraldo, afirmando de manera categórica: “Los titulares de La Prensa y El Heraldo son falsos”. Las declaraciones del candidato, fueron publicas en un mitin políticos que varios activistas liberales realizaron en las cercanías de las oficinas del Consejo Nacional Electoral y en el que participó Nasralla junto a otros dirigentes del este Partido Político en Honduras.

Sus afirmaciones se producen tras la publicación de información periodística relacionada con una posible alianza política entre el Partido Liberal y el Partido Libertad y Refundación (LIBRE), orientada —según lo reportado— a retrasar el escrutinio de votos que realiza el Consejo Nacional Electoral (CNE). Dichos señalamientos se dieron sin que el candidato presentará pruebas concretas que acrediten la falsedad de la información publicada, ni utilizará los mecanismos legales o de rectificación que el ordenamiento jurídico hondureño contempla para estos casos.

C-Libre observa con preocupación que este tipo de declaraciones no se producen en un vacío, sino en un ambiente político altamente sensible, en donde existe creciente presión ciudadana para que el CNE cumpla con la declaratoria de resultados dentro del plazo legal. En el que diversos sectores sociales y analistas políticos advierten que la prolongación de la incertidumbre electoral podría derivar en una crisis institucional, y donde ha señalado que posturas calificadas como intransigentes por parte de actores políticos podrían facilitar la prolongación del actual gobierno, lo cual es percibido por amplios sectores como una amenaza a la democracia.

En este escenario, los discursos estigmatizantes contra medios de comunicación incrementan el riesgo de deslegitimación del trabajo periodístico ante la opinión pública, hostigamiento, amenazas o agresiones contra periodistas, autocensura, especialmente en la cobertura de temas políticos y electorales y deterioro del debate democrático, indispensable en procesos electorales.

Es importante subrayar que todos los partidos políticos cuentan con copias de las actas electorales, lo que refuerza la legitimidad del debate público informado y la necesidad de que los medios puedan analizar y publicar información sin intimidaciones.

C-Libre recuerda que los actores políticos, y especialmente quienes aspiran a la Presidencia de la República que tienen una responsabilidad reforzada de respetar y garantizar la libertad de prensa.

Por lo tanto, la descalificación genérica y pública de medios de comunicación, sin sustento probatorio, constituye una forma de estigmatización, ampliamente reconocida por el Sistema Interamericano de Derechos Humanos como una práctica peligrosa que puede derivar en violencia contra la prensa.

La crítica a la labor periodística es legítima en democracia; sin embargo, calificar información como “falsa” desde tribunas políticas, sin pruebas ni canales institucionales, socava la confianza pública y expone a periodistas y medios a represalias.

Como parte de las responsabilidades asumidas por C-Libre en los 25 años de presencia en el país, recuerda a las autoridades de seguridad que la Constitución de la República de Honduras garantiza en su artículo 72: la libertad de emitir el pensamiento por cualquier medio de difusión. Por otro lado, el artículo 74: Prohíbe toda restricción directa o indirecta a la libertad de expresión y prensa.

Estos preceptos obligan tanto al Estado como a los actores políticos a respetar el ejercicio libre del periodismo, especialmente en contextos electorales, además la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH) en su artículo 13: Protege la libertad de pensamiento y expresión, prohibiendo restricciones indirectas y la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la CIDH, señala en su Principio 5 que La censura previa, las presiones directas o indirectas sobre periodistas y medios son incompatibles con la libertad de expresión. El Principio 9, establece que el asesinato, intimidación, amenazas o estigmatización de periodistas vulnera derechos fundamentales y limita severamente la libertad de expresión.

Así mismo la Jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido que discursos estigmatizantes provenientes de figuras públicas generan un ambiente de hostilidad que incrementa el riesgo de agresiones contra la prensa, comprometiendo la responsabilidad internacional del Estado.

Conscientes de que Honduras atraviesa un momento de alta tensión política y social tras la celebración de las elecciones generales del 30 de noviembre de 2025, en un escenario marcado por la polarización partidaria, el escrutinio público sobre los resultados electorales y una creciente presión ciudadana para que el Consejo Nacional Electoral (CNE) emita la declaratoria oficial de resultados, cuya fecha límite legal es el 30 de diciembre de 2025, sabemos que en este contexto, los medios de comunicación cumplen un rol fundamental para garantizar el derecho de la ciudadanía a estar informada, especialmente frente a temas de interés público como posibles alianzas políticas, escenarios de gobernabilidad y el desarrollo del proceso electoral.

Considerando que las declaraciones provienen de un actor político, desde C-Libre creemos que el Estado hondureño tiene la obligación de:

  • Prevenir la violencia contra periodistas.
  • Garantizar un ambiente seguro para el ejercicio del periodismo.
  • Promover discursos públicos respetuosos del rol de la prensa en democracia.

Asimismo, los candidatos y partidos políticos deben actuar con prudencia y responsabilidad democrática, evitando discursos que puedan incentivar ataques contra medios y periodistas.

Finalmente, desde esta organización exigimos que, ante estos hechos,

  • Los actores políticos se abstengan de emitir discursos estigmatizantes contra medios y periodistas.
  • El Estado hondureño adopte medidas preventivas para proteger a periodistas en el actual contexto electoral.
  • El CNE actúe con transparencia y dentro de los plazos legales, reduciendo el clima de incertidumbre que incrementa riesgos para la prensa.
  • Se respete el derecho de los medios a investigar, informar y analizar asuntos de interés público sin intimidaciones.

Finalmente, C-Libre advierte que sin prensa libre no hay elecciones democráticas, y que cualquier intento de desacreditar o intimidar a los medios constituye una grave amenaza al Estado de Derecho.

La libertad de expresión no es una concesión del poder político, sino un derecho fundamental de la sociedad.