Omoa, Honduras (C-libre).- De acuerdo con información preliminar, este ambientalista fue ultimado por sujetos, hasta ahora desconocidos, quienes le dispararon en cuatro ocasiones en su cabeza.

Ver reporte informativo: https://www.facebook.com/watch/?v=2453325691774720

Información recabada por el Comité por la Libre Expresión (C-Libre) indica que, días antes de su asesinato, Jesús Reyes (49) denunció públicamente haber recibido amenazas de muerte y señalo a una sujeto que supuestamente le habría dicho que “le iba meter plomo hasta por la narices”.

En comunicación con el equipo técnico de C-Libre, una persona muy cercana a Jesús Reyes y que por motivos de seguridad omitimos el nombre, comentó que fue desplazado de esa comunidad hace cinco años y cinco meses producto de su vinculación con el ahora occiso a la defensa de temas relacionados con el acceso al agua, el uso y protección de ríos y gestión del territorio, por lo tanto “no descarta que el asesinato de Reyes esté relacionado con su participación en la defensa del medio ambiente”.

Medios locales reportan que Jesús Reyes, era conocido como “Chunga” y se destacaba como miembro del patronato de la comunidad y su compromiso con la protección del río Chachaguala, en el departamento de Cortés. Considerando que fue asesinado en el marco celebrativo del Dia Internacional del Agua, mensajes anónimos sostienen que “apagaron la vida de un gran ser humano por la avaricia del dinero, convirtiéndolo en un mártir defensor del agua, del bosque y del río”.

A consideración de C-Libre, este caso guarda similitudes con otros hechos ocurridos en la zona norte de Honduras, donde líderes comunitarios y defensores del territorio han sido asesinados tras oponerse a intereses sobre bienes naturales. Para el caso, la lideresa garífuna Mirna Teresa Suazo Martínez, presidenta del patronato de Masca, fue asesinada en 2019 luego de encabezar la defensa del territorio y oponerse a proyectos hidroeléctricos en el río de su comunidad. De igual forma, en el norte del país, el ambientalista Juan Antonio López fue asesinado en 2024 en Tocoa tras liderar procesos de defensa de ríos frente a concesiones extractivas, en un contexto de amenazas e impunidad persistente.

Ver alerta: https://clibrehonduras.com/2024/09/15/asesinan-a-juan-lopez-ambientalista-en-tocoa-colon/

Estos casos evidencian un patrón en el que las agresiones se producen luego de denuncias públicas o procesos organizativos comunitarios, afectando especialmente a quienes defienden el acceso al agua, el territorio y los bienes comunes en sus comunidades, confirmando que en la zona norte, hay conflictos por uso del agua (ríos) y energía, por lo tanto la defensa de ríos en esa parte del territorio hondureño ha generado riesgos letales para líderes comunitarios.

Reportes de algunos diarios digitales recuentan que entre 2015 y 2025 hubo 113 asesinatos de defensores ambientales en Honduras y que aproximadamente 90 % permanece en impunidad.

Ver informe: https://contracorriente.red/2026/03/10/honduras-es-el-cuarto-pais-con-mas-asesinatos-de-ambientalistas-en-la-region-en-la-ultima-decada-y-la-mayoria-sigue-impune/?utm_source=chatgpt.com

Desde las oficinas de C.Libre lamentamos que las denuncias públicas de amenazas no generen respuestas institucionales oportunas, que los liderazgos comunitarios no formalizados permanecen fuera de esquemas efectivos de protección y se configura un entorno de permisividad que favorece la repetición de hechos violentos, sin duda alguna la falta de acción preventiva frente a amenazas explícitas constituye una posible responsabilidad estatal por omisión.

Investigar de manera inmediata, exhaustiva e independiente el asesinato de Jesús Reyes.
Incorporar como línea prioritaria las amenazas previas denunciadas por la víctima.
Identificar y procesar a los responsables materiales e intelectuales.
Garantizar medidas de protección para integrantes del patronato y la comunidad de Chachaguala.
Reconocer y proteger a líderes comunitarios que ejercen defensa del territorio y los bienes comunes.