ALERTA – 2025
Tegucigalpa, Francisco Morazán (C-Libre).- Se registra una serie de incidentes de hostigamiento, estigmatización y obstrucción informativa contra observadores internacionales durante el proceso de elecciones generales celebradas en Honduras el 30 de noviembre de 2025, según monitoreo del equipo técnico del Comité por la Libre Expresión (C-libre).
Para el caso, materiales audiovisuales publicados por el medio RCV Noticias documentan escenas de confrontación en varios centros de votación, donde observadores internacionales fueron impedidos de realizar su labor de verificación por personas que se identificaron como simpatizantes del Partido Libertad y Refundación (LIBRE). En los videos difundidos en redes sociales y plataformas digitales se observó un clima de hostilidad y confrontación directa contra los observadores, quienes se encontraban acreditados para supervisar el desarrollo del proceso electoral.
Según las denuncias públicas, los veedores internacionales fueron increpados por grupos de personas que los acusaban de estar “parcializados a un partido político”, argumento utilizado para justificar la restricción de su presencia en los centros de votación. Las imágenes muestran discusiones elevadas de tono, rodeos intimidatorios y un entorno de presión que limitó la movilidad y el trabajo de verificación de los observadores. Es de hacer notar que en algunos casos, estos fueron rodeados por simpatizantes políticos que cuestionaban su legitimidad, generando un ambiente de desconfianza y riesgo.
Las víctimas directas de estos hechos son observadores internacionales acreditados para el proceso electoral hondureño del 30 de noviembre de 2025, cuya identidad específica no fue revelada en los materiales públicos difundidos, pero que se encontraban ejerciendo funciones de veeduría electoral. Los retos a la observación no son anecdóticos.
Según reportes de La Prensa basados en la misión de observación electoral de la OEA y otras delegaciones acreditadas, se registraron cientos de casos de impedimentos al escrutinio público por parte de terceros durante la jornada electoral, incluyendo intimidación de observadores por parte de militantes políticos en centros de votación. — Fuente: La Prensa (La Prensa digital / PDF), reporte de incidencias durante el conteo.
Asimismo, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) emitió un comunicado reconociendo que se reportaron incidentes de obstrucción de observadores en su labor de veeduría pública, junto con situaciones de impedimento al ejercicio del voto durante los comicios, aunque destacó que la jornada de cierre y escrutinio se desarrolló de manera “regular”. — Fuente: COMUNICADO NO. 021-2025, CONADEH. conadeh.hn
Ante este contexto de tensiones, el Consejo Nacional Electoral (CNE) previamente había emitió instrucciones claras a las JRV, custodios, informáticos electorales y a las Fuerzas Armadas para que brinden todas las facilidades necesarias a la ciudadanía y a los observadores nacionales e internacionales, reafirmando el derecho de estos últimos a supervisar el proceso sin interferencias.

A consideración de la Dirección Ejecutiva de C-Libre, de forma indirecta se afecta a los medios de comunicación que documentan el proceso. Por otro lado, a la ciudadanía, cuyo derecho a recibir información veraz y contrastada se ve comprometido y finalmente al propio sistema democrático, al debilitar los mecanismos de control y transparencia.
C-Libre advierte que este tipo de agresiones no solo representan un conflicto puntual, sino que forman parte de un patrón más amplio de estigmatización y deslegitimación de actores independientes durante procesos electorales.
Cuando observadores, periodistas o veedores son señalados como “parcializados” sin pruebas, se construye un discurso que:
Justifica la violencia simbólica o física.
Fomenta la polarización.
Limita el acceso a la información.
Reduce la confianza pública en el proceso electoral.
Además, estas acciones ocurren en un contexto donde ya se han documentado múltiples casos de bloqueo informativo, hostigamiento digital y agresiones contra periodistas durante la misma jornada electoral.
Considerando que el ejercicio de la observación electoral está vinculado al principio de transparencia y participación ciudadana reconocido en la normativa electoral hondureña, sostiene C-Libre, la “ obstrucción contra observadores y la intimidación en centros de votación vulnera principios democráticos al limitar el escrutinio público del proceso democrático”. Uno de los principios es de la Carta Democrática Interamericana, que reconoce la observación electoral como mecanismo esencial para la democracia.
La presencia de veedores electorales —personas o misiones acreditadas para supervisar el desarrollo de los comicios— es un componente esencial de procesos libres, equitativos y transparentes, reconocido por estándares internacionales y la normativa nacional hondureña. Sin embargo, reportes periodísticos y evidencia audiovisual muestran que en varios puntos del país quienes ejercían esa función fueron obstaculizados, hostigados o expulsados de sus labores por terceros, a pesar de las instrucciones oficiales para garantizarles acceso y seguridad
Los hechos ocurrieron en el marco de una jornada que debía caracterizarse por la transparencia, la participación ciudadana y la vigilancia independiente del proceso democrático, sin embargo, distintos episodios de tensión evidenciaron un ambiente adverso para el ejercicio pleno de la observación electoral y el derecho a la información.
Estas acciones constituyen una forma de obstrucción del proceso democrático, ya que la observación internacional cumple una función clave para garantizar la transparencia, la credibilidad electoral y el acceso de la ciudadanía a información objetiva sobre el desarrollo de los comicios
C-Libre condena de manera enérgica:
La intimidación contra observadores internacionales.
La estigmatización política como mecanismo de exclusión.
La obstrucción del derecho a la información durante procesos electorales.
Este tipo de acciones debilitan la institucionalidad democrática y generan un precedente peligroso para futuras elecciones en Honduras.
C-Libre recomienda a:
Las autoridades electorales, a garantizar la seguridad y libertad de acción de observadores nacionales e internacionales.
Los partidos políticos, a abstenerse de promover discursos de estigmatización.
La Secretaría de Seguridad, a proteger a quienes ejercen funciones de verificación e información.
La comunidad internacional, a dar seguimiento a estos hechos.
La sociedad civil, a denunciar cualquier intento de bloqueo informativo.
Finalmente, la agresión contra observadores internacionales durante las elecciones del 30 de noviembre de 2025 constituye una señal de alerta sobre el deterioro del respeto a la transparencia electoral en Honduras, por otra parte garantizar elecciones libres no solo implica permitir el voto, sino también asegurar que quienes vigilan el proceso puedan hacerlo sin miedo, presiones ni estigmatización política; como C-Libre reiteramos su compromiso de documentar, visibilizar y denunciar toda acción que atente contra la libertad de expresión, el derecho a la información y la democracia.



