El proceso electoral hondureño desarrollado entre noviembre de 2025 y enero de 2026 estuvo acompañado por un deterioro significativo de las condiciones para el ejercicio de la libertad de prensa.
El monitoreo realizado por el Comité por la Libre Expresión (C-Libre) documentó 50 alertas de agresiones con motivación política contra periodistas, comunicadores sociales y medios de comunicación, distribuidas entre la etapa preelectoral, la jornada de votación del 30 de noviembre de 2025 y los dos meses posteriores, marcados por disputas derivadas del escrutinio y la transición gubernamental.
Los hallazgos principales de este boletín son los siguientes:
- El 60 % de los casos correspondió a violencia directa: amenazas, intimidaciones, agresiones físicas selectivas, hostigamiento y campañas de estigmatización.
- El 58 % de las agresiones tuvo como finalidad ejercer censura directa o indirecta, y el 38 % buscó acallar voces críticas.
- Actores estatales y políticos —funcionarios gubernamentales, fuerzas militares y militantes partidarios— figuran entre los principales presuntos responsables.
- Las mujeres periodistas enfrentaron formas específicas de violencia política basada en género, orientadas a cuestionar su legitimidad profesional y provocar su retiro del espacio público.
Las agresiones documentadas no constituyen hechos aislados, sino expresiones de un patrón de intolerancia hacia el escrutinio público y el periodismo independiente, con efectos inhibitorios sobre el conjunto del gremio periodístico y sobre el derecho de la ciudadanía a recibir información libre, plural e independiente.



