Alerta 086-2017
 
Comité por la Libre Expresión (C-Libre). Gas lacrimógeno lanzado por la Policía Nacional de Honduras (PNH), envía a centro hospitalario a estudiantes que permanecían en huelga de hambre en el interior de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), como un mecanismo de protesta pacífica.
 
El día de hoy miércoles 16 de agosto del 2017 a eso de la una de la tarde, miembros de la Cruz Roja Hondureña trasladaron de manera urgente a los cuatro estudiantes que desde hace 50 días permanecen en huelga de hambre en el portón de acceso peatonal a la ciudad universitaria.
 
De igual manera resultaron afectados Defensores de Derechos Humanos y estudiantes que acuerpan la huelga de hambre, quienes denunciaron que sin aparente razón alguna y de manera repentina la PNH inicio el lanzamiento de bombas lacrimógenas sin previo aviso de desalojo.
 
Las imágenes difundidas por diversos medios de comunicación así como el testimonio de los defensores de derechos humanos evidenciaron el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la PNH al contabilizar más de 300 uniformados y dos tanquetas lanzadoras de gases y agua.
 
“No teníamos ninguna actividad programada para hoy y muestra de ello es que aquí no estamos más de 50 estudiantes que acompañamos a los compas en huelga de hambre, quienes ocasiones el caos y la violencia es la policía al servicio de la rectora”, denuncio uno de los estudiantes mientras acompañaba el traslado hacia la ambulancia de los universitarios afectados por el gas pimienta. 
 
Cabe señalar que este mismo el Congreso Nacional (CN), presentó oficialmente la Comisión que dará seguimiento al conflicto de la UNAH y de manera inmediata, la Comisión se reunió con siete representantes del sector estudiantil con la finalidad de iniciar el proceso de diálogo resolutivo entre los estudiantes y las autoridades universitarias.
 
Al respecto Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 2012,  la resolución aprobada por el Consejo de Derechos Humanos en lo referente a la promoción y protección de los derechos humanos en  el contexto de las manifestaciones pacíficas, estipula garantías a la manifestación pacífica.
 
En ese sentido como parte del derecho protegido, se debe cumplir con ciertos  estándares, entre estos que “Todas las personas tienen derecho a la manifestación pacífica (concentraciones, protestas, huelgas y paros, entre otras), lo que significa expresar en público, de manera individual o colectiva, y por medios no violentos, la insatisfacción,  desacuerdo o indignación con hechos o situaciones que les afecten directamente o perjudican el interés público, exigiendo soluciones o cambios en el marco de una sociedad libre y democrática. La manifestación pacífica es un acto legítimo contra violaciones de los derechos humanos, políticas de gobierno o actividades de terceros, siendo la libertad de reunión una condición de ésta”.
 
De igual manera  “Está prohibido para todos los sujetos políticos y los poderes estatales, la utilización abusiva y desproporcionada o excesiva de la fuerza contra los manifestantes. Ello comprende la intervención de cuerpos militares, el uso de armas de fuego, el empleo de la violencia, y el uso de gases lacrimógenos o de sustancias tóxicas contra los manifestantes. Los Estados deben establecer medidas administrativas de control para asegurar que sólo se recurra excepcionalmente al uso de la fuerza en manifestaciones públicas en los casos en que sea necesario y deben adoptar medidas de planificación, prevención e investigación de los casos en que haya habido abuso de la fuerza. Los funcionarios que incurran en estas prácticas deben ser sancionados”.
 
Comité por la Libre Expresión