ALERTA – 2025
Tegucigalpa, Francisco Morazán (C-libre).- La circulación de imágenes y contenidos estigmatizantes contra medios de comunicación, minutos antes de la difusión de resultados de las elecciones generales 2025, genera alerta entre los integrantes del equipo técnico del Comité por la Libre Expresión (C-Libre).
La participación de funcionarios públicos en este tipo de prácticas resulta especialmente preocupante, ya que el Estado tiene la obligación reforzada de proteger y garantizar el ejercicio del periodismo, no de erosionar. La estigmatización pública desde posiciones de poder incrementa el riesgo de agresiones físicas, amenazas, censura indirecta y autocensura, afectando de manera directa el ecosistema democrático.

Señalan los periodistas y abogados de la organización que los hechos ocurrieron a través de redes sociales, particularmente en plataformas de alta circulación e impacto inmediato, se divulgaron imágenes con mensajes descalificadores, insinuaciones de manipulación informativa y narrativas de descrédito dirigidas a medios de comunicación que daban cobertura al proceso electoral.
Este tipo de publicaciones buscó socavar la credibilidad del periodismo, desacreditar el trabajo informativo y construir una narrativa de desconfianza hacia la prensa, justo en un momento crítico para la democracia, como lo es la divulgación de resultados electorales preliminares, según la institución. “Estos hechos no son aislados, sino que se inscriben en un patrón reiterado de estigmatización contra periodistas y medios de comunicación en Honduras, especialmente en coyunturas políticas sensibles”, agregó.

Cabe señalar que durante los meses en que se desarrolló el proceso, organizaciones nacionales e internacionales de libertad de expresión han documentado campañas sistemáticas de desprestigio, señalamiento público y hostigamiento digital contra periodistas y medios críticos, mediante el uso de imágenes manipuladas, mensajes agresivos y discursos que los presentan como “enemigos”, “mentirosos” o “instrumentos políticos”.
Durante el proceso electoral de 2025, este fenómeno se vio agravado por:
Un entorno altamente polarizado,
La proliferación de desinformación visual en redes sociales, y
La participación activa de actores con poder político y acceso a amplias audiencias, lo que incrementa el impacto y el riesgo de estas acciones.
La difusión de imágenes estigmatizantes minutos antes del primer corte oficial del CNE constituye una acción particularmente grave, pues se da en un momento clave en el que la ciudadanía requiere información veraz, plural y confiable, y donde cualquier intento de desacreditar a la prensa puede incitar hostilidad social, desconfianza institucional y violencia simbólica contra periodistas.
C-Libre identifica que esta conducta configura una forma de violencia indirecta contra la libertad de expresión y de prensa, al promover un clima de hostilidad que:
Legítima ataques posteriores contra periodistas,
Debilita el derecho de la población a estar informada,
Busca inhibir la labor informativa mediante el miedo y la deslegitimación,
Aprovecha el poder de amplificación de las redes sociales para instalar narrativas de descrédito.
C-Libre recuerda que:
Los funcionarios públicos deben abstenerse de realizar declaraciones o acciones que desacrediten o criminalicen el trabajo periodístico.
La utilización de plataformas digitales para atacar a la prensa contraviene los principios democráticos y profundiza la vulnerabilidad de periodistas y medios.
La ausencia de pronunciamientos oficiales que condenen estas prácticas contribuye a la normalización de la violencia simbólica contra la prensa.
Así mismo, en el marco legal nacional e internacional existe una extensa articulación que protege la libertad de prensa, para el caso la Constitución de la República de Honduras, artículos 72 y 74: garantizan la libertad de expresión, el derecho a emitir pensamiento y el acceso a la información sin censura previa y la Ley de Emisión del Pensamiento: protege el ejercicio periodístico y prohíbe cualquier forma de presión indirecta contra la prensa.
En el marco internacional, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, artículo 13: protege la libertad de expresión y prohíbe restricciones indirectas mediante presiones o abusos de poder. La Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la CIDH, principios 5 y 9: establecen que la estigmatización y el uso del poder estatal para intimidar a la prensa constituyen violaciones graves.
El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 19: protege el derecho a buscar, recibir y difundir información.
Ante estos hechos, el Comité por la Libre Expresión (C-Libre):
Condena públicamente la difusión de imágenes y mensajes estigmatizantes contra medios de comunicación.
Exige a los funcionarios públicos abstenerse de utilizar su investidura y plataformas digitales para desacreditar a la prensa.
Llama a las autoridades electorales y estatales a pronunciarse en defensa del derecho a la información.
Solicita a los partidos políticos garantizar el respeto a la labor periodística, especialmente en contextos electorales.
Advierte que este tipo de prácticas incrementa el riesgo para periodistas y debilita el Estado de derecho.
La democracia hondureña no puede sostenerse sin una prensa libre, crítica y protegida, la estigmatización de medios en momentos clave del proceso electoral constituye una grave señal de retroceso y un mensaje de intolerancia hacia el escrutinio público, finalmente
C-Libre reitera que sin libertad de prensa no hay elecciones libres, ni democracia plena, y mantendrá vigilancia permanente sobre cualquier acción que atente contra el ejercicio periodístico en el país.




