Tegucigalpa, Francisco Morazán (C-Libre).- Dagoberto Rodríguez, Director de Prensa de Radio Cadena Voces (RCV), nuevamente es victima de una serie de insultos y descalificación profesional por parte del ministro de Planificación Estratégica, Ricardo Salgado, quien además considera a Rodríguez como «enemigo de la verdad y propagador de noticias falsas».

La serie de agresiones se da, a través de las plataformas digitales, específicamente en la cuenta X del funcionario como respuesta a un contenido que el periodista posteo en las redes sociales de RCV respecto a las consideraciones del diputado de LIBRE Obed López el que menciona «errores cometidos del gobierno de su partido» y que además considera que el ministro asesor (Ricardo Salgado) en materia de comunicaciones «CADA VEZ QUE SUBÍA UN TWITTER, ERA UNA COSA DE LOCOS».

Autoridades del Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), a través de las redes sociales de la institución hicieron del conocimiento público a la comunidad nacional e internacional de estás «lamentables y tristes declaraciones de un alto funcionario del actual gobierno» que por su frustración en el pasado proceso electoral, denigra y estigmatiza a todo el gremio periodístico de Honduras. «Ponemos en alerta a todos los entes involucrados, ya que con este tipo de aseveraciones no descartamos que inicien las agresiones en contra de periodistas y medios de comunicación por parte del Partido Libertad y Refundación(LIBRE)», sostiene el CPH

Vea la publicación del Colegio de Periodistas de Honduras: https://www.facebook.com/periodistasdehonduras/

El diario digital de la zona norte de Honduras, Noticias 24/7 también hizo eco de este evento que pone en alerta a todo el gremio de periodistas de Honduras y distintas organizaciones defensoras de la Libre Expresión y Libertad de Prensa en este país centroamericano.

Consultar publicación: https://noticias247.hn/temerarias-palabras-cph-condena-ataque-de-ricardo-salgado-contra-periodistas-de-honduras.html

Como institución que defiende y promueve un ejercicio seguro del periodismo en Honduras, el Comité por la Libre Expresión (C-Libre) lamenta que se den este tipo de agresiones en las plataformas digitales. Sabemos que en días recientes trascendió esta grave acusación, en la que el ministro de Planificación Estratégica, Ricardo Salgado, habría proferido insultos contra Dagoberto Rodríguez, periodista y jefe de prensa de Radio Cadena Voces.

Este no es un hecho aislado, sino parte de una preocupante tendencia de hostilidad y estigmatización hacia la prensa crítica, que ha sido documentada por organizaciones nacionales e internacionales defensoras de la libertad de expresión y de prensa en Honduras. Sostenemos que la libertad de prensa no es un lujo ni una concesión gubernamental: es un derecho fundamental consagrado en la Constitución de la República de Honduras, que en su Artículo 72 establece que “la expresión del pensamiento es libre, y puede hacerse por cualquier medio de difusión sin censura previa”, y que aquellos que limitan o restringen este derecho serán responsables ante la ley.

También artículos complementarios (73 y 74) refuerzan la libertad de expresión y el derecho de los medios a operar sin interferencias injustificadas, además de estar respaldados por la Ley de Libertad de Emisión del Pensamiento (Decreto 6-1958). Sin duda alguna, las expresiones hostiles de integrantes del gobierno u otros funcionarios públicos contra periodistas representan más que simples agravios personales: son parte de un patrón que erosiona la función social del periodismo, que es informar, investigar y fiscalizar el ejercicio del poder en una sociedad democrática. La intimidación directa, la estigmatización de comunicadores como “enemigos” o “sicarios de la verdad”, así como las campañas de difamación impulsadas desde medios estatales u oficiales, han sido denunciadas por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y otros organismos regionales como amenazas serias a la seguridad y al ejercicio libre de la profesión periodística.

En C-Libre creemos que más allá de la anécdota digital, estas agresiones tienen consecuencias más profundas. La libertad de prensa es esencial para una ciudadanía informada y para la rendición de cuentas y que, cuando los funcionarios públicos atacan verbalmente a periodistas o promueven narrativas que buscan desacreditarlos, se coloca un velo de intimidación que puede generar autocensura y debilitar el escrutinio de gestión pública.

La protección del periodista y del medio de comunicación no es un favor: es una obligación constitucional y legal del Estado hondureño. El derecho a informar y a ser informado es un pilar de la democracia, no se trata únicamente de permitir que circulen opiniones, sino de garantizar que los medios puedan ejercer su labor crítica sin temor a represalias, insultos o amenazas. El marco legal hondureño, con su Constitución y leyes específicas, obliga a las autoridades y a todos los actores públicos a respetar este principio, sin ambages ni excusas.

Recordemos que organismos internacionales han advertido que la utilización de recursos judiciales, presiones institucionales o campañas de descrédito contra la prensa tiene un efecto “disuasivo” sobre el periodismo independiente, enviando una señal de que la crítica pública puede ser sancionada o castigada. Finalmente, ante este contexto, no es suficiente lamentar una supuesta agresión en redes sociales, es imperativo que el Estado hondureño y sus funcionarios reconozcan la importancia constitucional y social de la libertad de prensa.

Insultar a un periodista —sea en un boletín oficial o en un comentario digital— menoscaba no solo al comunicador agredido, sino a toda la sociedad que depende de una prensa libre e independiente, por lo tanto, defender la libertad de prensa no es un lujo académico: es una exigencia legal, ética y democrática.