ALERTA 08-2026
Tegucigalpa, Francisco Morazán (C-Libre). – La periodista Helen Montoya denunció haber recibido amenazas de militantes del Partido Nacional y funcionarios vinculados al gobierno de Nasry Asfura, después de publicar documentación que evidencia el parentesco entre dos secretarios de Estado, así mismo el periódico digital Reportar Sin Miedo (RSM) confirmó al equipo técnico del Comité por la Libre Expresión (C-Libre) que también ha recibido amenazas, incluyendo mensajes en los que se le informó que se “iría con todo contra ellos” por la publicación periodística.
La publicación periodística, en cuestión, reveló relaciones de parentesco entre dos secretarios de Estado, un hecho que abre cuestionamientos legítimos sobre nepotismo, conflicto de intereses y uso discrecional del poder público y “lejos de provocar una respuesta institucional transparente, la reacción derivó en un clima de hostilidad contra quienes investigaron y difundieron la información”, comentaron desde RSM.
Ver publicación: https://reportarsinmiedo.org/2026/01/29/amenazan-a-periodista-de-reportar-sin-miedo-por-revelar-nepotismo-en-gobierno-de-asfura/
Helen Montoya, periodista de investigación, denunció que, tras la publicación, comenzaron a llegarle mensajes con tono intimidatorio y trascendió que paralelamente, el propio medio Reportar Sin Miedo recibió advertencias indirectas e incluso una fuente de entero crédito confió al equipo de prensa de RSM que “alguien muy cercano al gobierno mandó decir que iban con todo contra el medio por la publicación”.
Ver investigación: https://reportarsinmiedo.org/2026/01/28/el-primer-familion-del-gobierno-de-papi/
La frase no pasó desapercibida dentro de la redacción de este diario digital, puesto que para el equipo, ese mensaje tiene un doble significado: por un lado, confirma que el trabajo periodístico fue realizado con rigor; por otro, evidencia un intento de doblegar al periodismo independiente mediante el miedo y la presión política.
Desde Reportar Sin Miedo explicaron que el abordaje informativo se hizo con responsabilidad; “no publicamos evidencias documentales sensibles, solo aquello que fue verificado y contrastado y que nunca se publicaron imágenes de niños; únicamente se expuso el parentesco que se puede comprobar”, dijo RSM.
A pesar de ello, la reacción contra el medio fue descrita como colectiva, desproporcionada y con tintes de represalia, pese a que RSM recordó que como medio independiente ha fiscalizado tanto al gobierno anterior como al actual, y que ahora enfrenta un uso del poder estatal que intenta inhibir la labor crítica.
El caso, además, derivó en el anuncio de una investigación oficial por presunta filtración de datos, un giro que traslada el foco desde el posible nepotismo hacia la criminalización indirecta del ejercicio periodístico. En contextos como este, la investigación administrativa puede convertirse en una herramienta de presión cuando no se garantiza que el objetivo principal sea la transparencia y no el castigo al mensajero.
Para C-Libre, el ejercicio de la labor periodística en un contexto de investigación, especialmente de temas de nepotismo y conflicto de interés, forma parte de la función esencial del periodismo independiente para el escrutinio del poder público y la transparencia, por lo tanto; las amenazas e insinuaciones dirigidas a periodistas o medios independientes representan un ataque directo a la libertad de expresión, al derecho del público a estar informado y al ejercicio seguro del periodismo de investigación en Honduras.
Por otra parte, en los últimos años, Honduras ha experimentado un clima de hostigamiento, estigmatización y presiones políticas contra periodistas y medios críticos, lo que ha sido señalado por múltiples organizaciones defensoras del derecho a la libre expresión; estos ataques se intensifican cuando el periodismo aborda temas de corrupción, nepotismo o conflictividad política.
Para C-Libre, lo ocurrido no es un hecho aislado, sino un patrón donde el periodismo que fiscaliza al poder es respondido con estigmatización, intimidación y advertencias veladas, en lugar de información pública clara y rendición de cuentas, de ahí que este tipo de reacciones incrementa el riesgo para periodistas y medios, especialmente cuando se investiga corrupción, nepotismo o conflictos de interés.
Las amenazas y presiones contra Helen Montoya y Reportar Sin Miedo constituyen una agresión a la libertad de expresión, porque buscan inhibir la investigación periodística mediante el temor. No solo se afecta a una periodista o a un medio, sino al derecho de la ciudadanía a conocer cómo se administran los recursos y cargos públicos.
Desde el marco legal, la Constitución de la República de Honduras, la Convención Americana sobre Derechos Humanos (artículo 13) y la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la CIDH establecen que nadie puede ser perseguido o intimidado por investigar y difundir información de interés público, y que el Estado tiene la obligación positiva de proteger a quienes ejercen el periodismo.
Por ello, el Comité por la Libre Expresión:
- Exige al Ministerio Público una investigación objetiva que no criminalice el trabajo periodístico.
- Demanda al Gobierno de Honduras abstenerse de cualquier acción directa o indirecta que busque intimidar, silenciar o presionar a periodistas críticos.
- Solicita medidas de protección para la periodista Helen Montoya y el equipo de Reportar Sin Miedo.
- Llama a la comunidad nacional e internacional a mantener vigilancia sobre este caso.
Cuando el poder responde con amenazas en lugar de transparencia, no se protege la institucionalidad, se erosiona la democracia y Defender a Helen Montoya y a Reportar Sin Miedo es también defender el derecho de Honduras a estar informada.


