ALERTA 18-2026
Tegucigalpa, Honduras (C-libre).- De acuerdo con la denuncia pública difundida por el propio medio, el Director de Central de Noticias (CN), de quien omitimos su nombre por seguridad, fue víctima de persecución, hostigamiento, agresiones verbales, abuso de autoridad, toma de fotografías sin su consentimiento, revisión de su teléfono sin una orden judicial y amenazas de detención, según trascendió en la redes sociales de este diario digital en Honduras.
El profesional del periodismo, se encontraba, como de costumbre, recogiendo a su esposa en las inmediaciones del Mercado San Miguel en Comayaguela, cuando varios agentes de policía quienes se conducían en dos patrullas motorizadas identificadas con los números M-393i y M-391i, se aproximaron al lugar.
Según relato del equipo de Prensa de CN, sin precisar detalles; los agentes procedieron a realizar un registro, argumentando inicialmente que atendían una denuncia, sin embargo posteriormente, de manera titubeante, uno de los elementos policiales manifestó que se trataba de una información sobre un secuestro.
Cabe detallar que en el vehículo se encontraba su hija de seis años, dormida en el asiento trasero, así como un amigo mecánico que lo acompañaba, de ahí que los agentes exigieron documentación para verificar el parentesco con la menor y también solicitaron identificación a su esposa al llegar al lugar.
Aunque el periodista accedió a mostrar una fotografía familiar almacenada en su teléfono móvil para acreditar el vínculo, uno de los policías tomó el dispositivo y, sin autorización ni orden judicial, comenzó a revisar la galería y posteriormente los mensajes privados, insinuando que podría estar comunicándose con secuestradores.
Cuando el comunicador reclamó el procedimiento ilegal y recordó que la revisión de un dispositivo personal requiere orden judicial, el agente reaccionó de forma hostil y lo amenazó con detenerlo.
Además, los cuatro elementos policiales —tres hombres y una mujer— tomaron fotografías del periodista, su esposa y su hija menor de edad sin consentimiento, acción que incrementa la gravedad del hecho al involucrar a una niña en un procedimiento arbitrario.
Central de Noticias se establece como un periódico digital de referencia, cimentado en los principios de la veracidad, el rigor periodístico y la independencia editorial, su propósito es ser la plataforma central donde confluyen los hechos más relevantes
Para el Comité por la Libre Expresión (C-libre) este hecho pueda calificarse como un claro hostigamiento e intimidación estatal, es evidente una acción de abuso de autoridad, violación a la privacidad y datos personales, posiblemente un acto de criminalización indirecta y con el lamentable impacto futuro de obstrucción y amedrentamiento contra la labor periodística
Por otra parte, cabe señalar que la revisión de un teléfono celular, en Honduras, constituye una intervención en la esfera privada protegida constitucionalmente, precisamente el artículo 99 de la Constitución de la República establece la inviolabilidad de las comunicaciones y documentos privados, salvo por orden judicial.
Asimismo, el artículo 72 constitucional protege la libertad de emisión del pensamiento, paralelamente el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos garantiza la libertad de expresión y la Corte Interamericana ha sostenido que el uso arbitrario del poder estatal para intimidar a periodistas genera un efecto inhibidor que debilita la democracia.
Se considera desde las oficinas de C-libre que el argumento de una supuesta denuncia por secuestro, sin pruebas visibles ni protocolo transparente, seguido de la revisión no autorizada del teléfono y amenazas de detención, configura un patrón de actuación que trasciende un simple procedimiento policial y se convierte en un acto intimidatorio, .
Con este hecho policial es preocupante que la policia protagonice un intento de vinculación con un delito grave sin fundamentos claros, la revisión ilegal de dispositivo móvil sin orden judicial, asi mismo la amenaza de detención ante el reclamo legítimo del afectado, tomar fotografías a una menor de edad sin autorización de sus padres y el uso del poder policial con posible ánimo de intimidación.
Este tipo de actuaciones pueden constituir formas indirectas de presión contra medios críticos, generando un clima de autocensura y temor, de ahí que desde nuestras oficinas consideramos necesario exigir una investigación inmediata e independiente sobre el actuar de los agentes involucrados, debe haber garantías de no repetición y es imperioso una capacitación urgente a la Policía Nacional en estándares de libertad de expresión y derechos humanos.
Así mismo se hace un llamado al Sistema Nacional de Protección, activar las instancias necesarias y generar un proceso de protección efectiva para el director de Central de Noticias y su núcleo familiar.
Finalmente, este es un hecho que la libertad de prensa no solo se vulnera con agresiones físicas o querellas judiciales, también se erosiona mediante actos de intimidación que buscan sembrar miedo, desacreditar o colocar bajo sospecha a quienes ejercen el derecho a informar.
Por lo tanto, el Estado hondureño tiene la obligación positiva de proteger a periodistas y comunicadores, no de someterlos a prácticas arbitrarias que puedan interpretarse como represalias o mecanismos de amedrentamiento.
C-Libre como una institución en Honduras que desde hace 26 años defiende y promueve la libre expresión y libertad de prensa en el país, continuará dando seguimiento a este caso y mantendrá en observación cualquier acto posterior que pueda poner en riesgo la integridad del comunicador y su familia.



