ALERTA 22-2026
Roatán, Honduras (C-Libre).- Integrantes de la Asociación de Prensa de Islas de la Bahía (APIB), alertaron sobre una campaña de hostigamiento, descalificación pública y exposición de datos personales dirigida contra el comunicador social Ronald Medina.

De acuerdo con información proporcionada al equipo técnico del Comité por la Libre Expresión (C-Libre), los ataques comenzaron después que miembros de la APIB presentaran una denuncia ante las instancias pertinentes, en Tegucigalpa, por presuntas amenazas provenientes del diputado del departamento de Islas de la Bahía, Stephen García.
Conferencia APIB: https://www.facebook.com/share/v/18199nSKMQ/
Según relato de las víctimas, tras la presentación de la denuncia “iniciaron los primeros ataques ahora de forma individual”, siendo el comunicador Ronald Medina uno de los primeros blancos de estas acciones de intimidación.
Medina es el periodista que registró y difundió una conversación telefónica en la que el diputado García presuntamente profiere amenazas, luego de la publicación de informaciones relacionadas con la muerte de una mujer en Roatán, quien, según denuncias difundidas en medios locales, no pudo ser trasladada oportunamente a tierra firme para recibir atención médica adecuada.
Informe de espacio informativo sobre la denuncia: https://www.facebook.com/watch/?v=1642285800127701
Trasciende que el comunicador fue expuesto públicamente en una página de redes sociales en la que publicaron su fotografía y datos personales, información que, de acuerdo con el presidente de la APIB, podría poner en riesgo su seguridad e integridad. Según las denuncias, la página sería administrada por el presidente del Partido Nacional a nivel local en Roatán, quien incluso habría reconocido públicamente ser el responsable de la plataforma digital.
A esta situación se suma una serie de comentarios y mensajes en redes sociales provenientes de diversos perfiles que descalifican, insultan y desacreditan la acción legal interpuesta por los comunicadores sociales ante el MP.
Entre los mensajes difundidos se observan expresiones de desprestigio contra los profesionales del periodismo de esa zona insular de Honduras y cuestionamientos a su labor periodística. De acuerdo con el análisis preliminar acordado entre los miembros del equipo técnico de C-Libre, la recurrencia de errores ortográficos y patrones similares en las publicaciones podría indicar la utilización de perfiles falsos o cuentas coordinadas, lo que sugiere la posible existencia de una campaña digital destinada a desacreditar y hostigar a los comunicadores sociales al norte de Honduras.
Ver la publicaciones contra miembros de la APIB: https://www.facebook.com/informa.roatan
Respecto al registró y posterior medio de prueba de la llamada del diputado de Islas de Bahía al integrante de la APIB en la que el parlamentario García presuntamente profiere amenazas contra la prensa, este comité que desde hace unos 25 años defiende y promueve la libertad libertad de prensa en el país considera que en Honduras, ejercer el periodismo implica enfrentar riesgos sistémicos significativos.
Las amenazas directas, la vigilancia y la presión ejercida por funcionarios públicos o actores con poder económico generan un efecto amedrentador (chilling effect) que trasciende al individuo para afectar al conjunto de la sociedad, restringiendo el flujo de información esencial para la democracia, de ahí que el caso reciente del diputado Stephen García del Partido Nacional, denunciado por periodistas de Islas de la Bahía, ilustra dramáticamente esta realidad.
consultar el siguiente documento al respecto
Partiendo de aliados estratégicos, especialistas en psicología, de C-Libre en Islas de la Bahía y de quien omitimos el nombre por asuntos de seguridad, los comunicadores de Islas de la Bahía desempeñan un papel fundamental en la cobertura de asuntos públicos y la fiscalización ciudadana, especialmente en temas relacionados con la gestión pública, servicios de salud y decisiones de autoridades locales y nacionales que impactan directamente en la vida de las comunidades insulares.
“La denuncia presentada ante el Ministerio Público se inscribe precisamente en ese contexto de defensa del ejercicio periodístico y de rechazo a cualquier forma de intimidación contra la prensa”, en un departamento donde el acceso a la información pública resulta clave para garantizar la transparencia en la gestión de los recursos y servicios del Estado, precisó la fuente.
Se subraya que, las acciones de exposición de datos personales, campañas de descrédito y ataques coordinados en redes sociales constituyen formas de hostigamiento digital que pueden escalar hacia agresiones más graves, generando un clima de intimidación que busca inhibir el trabajo informativo de los comunicadores, concluyó.
C-Libre, recuerda a las autoridades de gobierno que la Constitución de la República de Honduras, en sus artículos 72 y 73, reconoce y protege el derecho a la libertad de expresión y de difusión del pensamiento por cualquier medio, estableciendo que este derecho no puede ser restringido por vías indirectas ni por intimidaciones contra quienes ejercen labores informativas.
Asimismo, el Artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos establece que toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y expresión, lo cual incluye “buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole”, sin presiones ni represalias.
De igual forma, la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señala que la intimidación, amenazas o cualquier forma de hostigamiento contra periodistas o comunicadores sociales viola derechos fundamentales y restringe gravemente la libertad de expresión.
Finalmente, ante estos hechos, el Comité por la Libre Expresión (C-Libre):
- Condena la campaña de hostigamiento digital y la exposición de datos personales contra el comunicador Ronald Medina.
- Expresa preocupación por los ataques dirigidos contra miembros de la Asociación de Prensa de Islas de la Bahía, tras ejercer su derecho a denunciar amenazas contra la prensa.
- Exhorta al Ministerio Público a investigar de manera diligente tanto las amenazas denunciadas por los periodistas como las posibles acciones de hostigamiento digital que podrían poner en riesgo su seguridad.
- Instamos a las autoridades a garantizar la protección del comunicador Ronald Medina y de los miembros de la APIB, asegurando condiciones adecuadas para el libre ejercicio del periodismo en el departamento de Islas de la Bahía.
La estigmatización y las campañas de descrédito contra periodistas constituyen una forma de presión que busca inhibir el derecho de la sociedad a estar informada, debilitando así los principios democráticos y el control ciudadano sobre la gestión pública.
Análisis: campañas digitales y uso de perfiles falsos como mecanismo de hostigamiento contra periodistas
El caso denunciado por la Asociación de Prensa de Islas de la Bahía (APIB) refleja un fenómeno cada vez más frecuente en la región: el uso de redes sociales y perfiles anónimos o falsos para desacreditar, intimidar o aislar a periodistas que realizan investigaciones o difunden información de interés público.
Estas campañas suelen surgir después de la publicación de informaciones sensibles o de denuncias contra actores con poder político o económico, y se caracterizan por una serie de patrones que también se observan en este caso:
- Ataques dirigidos a una persona específica
Las campañas digitales suelen iniciar con la identificación pública de un periodista, difundiendo su fotografía, nombre o datos personales, esto no solo busca desacreditar, sino también exponerlo a riesgos de seguridad al convertirlo en blanco de ataques de terceros. - Descalificación del trabajo periodístico
Los mensajes publicados en redes sociales tienden a cuestionar la credibilidad del periodista, acusarlo de tener intereses ocultos o de actuar por motivaciones políticas. Este tipo de narrativa busca erosionar la confianza del público en la labor informativa. - Coordinación de mensajes o “efecto enjambre”
En muchos casos aparece un número considerable de comentarios similares en un corto período de tiempo. Este fenómeno, conocido como “ataque coordinado” o “efecto enjambre”, pretende generar la impresión de que existe un amplio rechazo social hacia el periodista o hacia la denuncia realizada. - Uso de perfiles anónimos o falsos
Las campañas de hostigamiento digital suelen recurrir a perfiles con identidades poco verificables, escasa actividad previa o patrones de escritura similares lo que permite a los responsables mantenerse en el anonimato mientras amplifican el ataque. - Intimidación indirecta
Aunque los mensajes no siempre contiene amenazas explícitas, la exposición pública, los insultos y la presión colectiva pueden generar un clima de intimidación que busca desalentar al periodista y a otros comunicadores de continuar investigando o denunciando.
Impacto en la libertad de prensa
Este tipo de campañas no solo afectan a la persona directamente señalada. También generan un efecto inhibidor en el gremio periodístico, especialmente en contextos locales o comunitarios donde los periodistas suelen trabajar con recursos limitados y en entornos donde todos se conocen.
Cuando un comunicador es expuesto a campañas de descrédito o ataques coordinados, el mensaje implícito para otros periodistas es que investigar o denunciar puede traer consecuencias personales o profesionales.
En ese sentido, el hostigamiento digital se ha convertido en una forma contemporánea de censura indirecta, ya que no se limita a la crítica pública legítima, sino que busca silenciar o debilitar la labor informativa mediante presión social, intimidación y estigmatización.
Importancia de la respuesta institucional
Frente a este fenómeno, resulta fundamental que las autoridades investiguen no solo las amenazas directas contra periodistas, sino también las campañas de hostigamiento digital cuando estas tienen la intención de intimidar o poner en riesgo la integridad de los comunicadores.
La protección del ejercicio periodístico implica reconocer que los ataques en el entorno digital pueden tener consecuencias reales fuera de las redes, especialmente en comunidades pequeñas donde la exposición pública puede traducirse en agresiones, estigmatización o aislamiento social.
Por ello, el fortalecimiento de mecanismos de protección, la investigación de las amenazas y la condena pública de estas prácticas son elementos clave para garantizar un entorno seguro para el ejercicio del periodismo y el derecho de la sociedad a estar informada.


