Tegucigalpa, Francisco Morazán (C-libre).- Tegucigalpa, Francisco Morazán (C-Libre).- La periodista Brenda Arguedas, coordinadora del medio digital Zebra News, denunció ser víctima de violencia digital, insultos y descalificaciones en plataformas digitales, así mismo de violencia de género basada en estereotipos y misoginia; esto como represalia directa por el ejercicio de su libertad de expresión y su labor informativa en plataformas digitales.

La víctima relató que uno de los mensajes recibidos le transmitió la idea de que, por ser mujer, su valor se limita a lo estético, sugiriendo que su participación en el debate público “la arruinó” por opinar y expresarse. En palabras de Arguedas, el mensaje daba a entender: “te hubieras quedado siendo bonita, porque ya te arruinaste con hablar”, reproduciendo estereotipos sexistas que buscan silenciar la voz de las mujeres en el espacio público digital.

Asimismo, Arguedas lamentó que este tipo de ataques reflejen una cultura en la que “como mujer no podemos ya ni expresarnos, ni decir nada, ni hacer nada, porque somos un objeto visual de complacencia para los hombres”, evidenciando el impacto diferenciado que la violencia digital tiene sobre las mujeres periodistas y comunicadoras.

Entre los mensajes documentados se encuentra una publicación de un cibernauta que, como reacción a los contenidos difundidos por la periodista, escribió: “Ya ganó así que cállate prepago”, expresión que combina insulto, descalificación personal y connotaciones misóginas, con el objetivo de intimidar y desacreditar, “esta afirmación evidencia el impacto diferenciado y desproporcionado que la violencia digital tiene sobre las mujeres periodistas”, sostiene Arguedas.

De acuerdo con información recabada por el equipo técnico de C-Libre, las agresiones no se limitan a la crítica de ideas o posturas, sino que recurren a ataques personales, lenguaje sexista y expresiones degradantes, cuyo objetivo evidente es desacreditarla, intimidarla y desalentar su participación en el debate público.

Es de hacer notar que Brenda Arguedas es una comunicadora con presencia activa en plataformas digitales, donde desarrolla contenidos informativos, análisis y opinión sobre temas de interés público, en su rol como coordinadora de Zebra News, le apuesta a formatos digitales como mecanismos alternativos para el ejercicio del periodismo, especialmente en contextos donde los medios tradicionales presentan limitaciones de acceso o pluralidad.

Para el equipo legal de C-libre, este caso no es aislado. Las agresiones contra Arguedas se inscriben en un patrón documentado de violencia digital contra mujeres periodistas, quienes enfrentan ataques que no solo cuestionan su trabajo, sino que buscan controlar sus cuerpos, su voz y su derecho a participar en la esfera pública, “se ha documentado de forma reiterada que las plataformas digitales se han convertido en espacios de alto riesgo para periodistas, particularmente para mujeres, debido a la ausencia de controles efectivos, la impunidad y la normalización del discurso de odio”, sostiene esta unidad de C-libe.

C-Libre considera que los hechos descritos constituyen una agresión directa a la libertad de expresión y al ejercicio periodístico, así como una manifestación clara de violencia de género en entornos digitales. El uso de insultos, estigmatización y lenguaje misógino no puede ser considerado como simple “opinión” o “libertad de expresión”, ya que su finalidad es intimidar, censurar y excluir, generando un efecto amedrentador que inhibe la participación de las mujeres en el debate público por otra parte, la tolerancia social e institucional frente a este tipo de violencias refuerza un clima de impunidad, en el que las agresiones digitales se reproducen sin consecuencias, debilitando el pluralismo, la democracia y el derecho ciudadano a recibir información diversa.

Es importante indicar que la Constitución de la República de Honduras, en los artículos 72 y 73, garantizan el derecho a la libre emisión del pensamiento por cualquier medio, sin censura previa ni restricciones indirectas. La Ley de Igualdad de Oportunidades para la Mujer, establece la obligación del Estado de prevenir, sancionar y erradicar toda forma de violencia y discriminación contra las mujeres, incluyendo aquellas ejercidas en espacios públicos y digitales.

En el marco legal internacional, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en su artículo 13, estipula proteger  la libertad de pensamiento y expresión. La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), obliga a los Estados a adoptar medidas eficaces para combatir la violencia contra las mujeres, incluso en contextos tecnológicos.

Cabe señalar que la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la CIDH, reconoce que el acoso y las agresiones contra periodistas constituyen una forma de censura indirecta. Además una diversidad de pronunciamientos de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, advierten que la violencia digital contra mujeres periodistas tiene un impacto desproporcionado y requiere respuestas urgentes del Estado.

Condena enérgicamente las agresiones digitales y la violencia de género ejercidas contra Brenda Arguedas.

Exige al Estado hondureño reconocer la violencia digital como una amenaza real y creciente contra la libertad de prensa.

Demanda la adopción de medidas efectivas de prevención, protección y sanción frente al acoso y hostigamiento en línea contra periodistas, con enfoque de género.

Llama a las plataformas digitales a asumir su responsabilidad en la prevención y atención de discursos de odio y violencia contra mujeres comunicadoras.

La libertad de expresión no puede ejercerse plenamente mientras las mujeres periodistas sigan siendo atacadas, humilladas y silenciadas por ejercer su derecho a informar.