Tegucigalpa Honduras (C-Libre).- Marcel Osorto (40) periodista de investigación, comentó al Comité por la Libre Expresión (C-Libre) sobre la continuidad de hechos de intimidación, amenazas, hostigamiento y estigmatización producto de su labor como parte del equipo de investigación de ICN, vinculados directamente en informar sobre casos de transparencia, patrimonio de figuras políticas y auditoría de fondos públicos.

Según declaraciones brindadas por Osorto al equipo técnico de C-Libre, los hechos más recientes ocurrieron en el contexto de las actividades conmemorativas del Primero de Mayo, cuando periodistas de distintos medios realizaban cobertura informativa y entrevistas a figuras políticas, entre ellas la ex candidata presidencial Rixi Moncada.

De acuerdo con el relato del comunicador social, durante la cobertura una periodista de ICN realizaba preguntas a la ex candidata, momento en el que Moncada hizo referencias públicas relacionadas con investigaciones periodísticas desarrolladas previamente por este medio de comunicación respecto a bienes patrimoniales de funcionarios y sus familiares vinculados a procesos electorales.

El periodista explicó que, durante el año anterior, realizó una investigación basada en registros públicos y documentación oficial sobre propiedades y bienes de distintos aspirantes a cargos públicos, incluyendo bienes atribuidos a Rixi Moncada, familiares y personas cercanas. Según Osorto, el trabajo periodístico generó fuertes reacciones en redes sociales y espacios afines al oficialismo, incluyendo publicaciones donde se le acusó de invadir propiedad privada y mensajes de descalificación pública.

En ese contexto, el periodista considera preocupante que durante la actividad del Primero de Mayo la ex candidata hiciera referencias a asesinatos ocurridos durante cambios de gobierno y señalara que las personas “deben cuidarse”, mientras abordaba temas relacionados con investigaciones periodísticas que, según Osorto, eran claramente identificables con su trabajo profesional.

Para C-Libre, este tipo de declaraciones adquieren una gravedad particular debido al contexto de conflictividad política y al historial reciente de agresiones y amenazas contra periodistas en Honduras. La organización considera que discursos estigmatizantes o alusiones indirectas a posibles hechos violentos pueden generar temor, autocensura y condiciones de riesgo para periodistas de investigación.

Marcel Osorto manifestó al equipo técnico de C-Libre sentirse preocupado por la recurrencia de incidentes vinculados a su labor informativa y señaló que, debido a las constantes situaciones de riesgo, decidió hacer públicas algunas de estas denuncias como mecanismo de protección y evidencia preventiva ante posibles agresiones futuras.

El periodista recordó además que anteriormente C-Libre documentó otros incidentes relacionados con el equipo periodístico de ICN, entre ellos el ataque armado contra el vehículo del periodista Carlos Girón, compañero de trabajo de Osorto y colaborador en investigaciones desarrolladas por el canal.

Ver alerta:https://clibrehonduras.com/2026/04/21/disparos-persecucion-y-vigilancia-contra-periodistas-es-una-represalia-contra-la-libertad-de-prensa-en-honduras/

Asimismo, el comunicador social denunció amenazas relacionadas con investigaciones realizadas sobre presuntas irregularidades administrativas en la alcaldía de Nueva Armenia, Francisco Morazán. Según detalló, tras investigar denuncias sobre falta de liquidación presupuestaria y manejo de fondos públicos municipales, buscó la versión oficial del alcalde Eduar Alvarado, quien reaccionó de forma hostil y advirtió que interpondría acciones legales contra él si publicaba el reportaje.

Posteriormente, de acuerdo con la declaración del periodista, un compañero de trabajo le transmitió un mensaje atribuido a personas cercanas al alcalde en el que se afirmaba que, si las publicaciones salían al aire, “lo iban a mandar a arreglar”, expresión que en el contexto hondureño puede interpretarse como una amenaza directa contra su integridad física.

El periodista indicó además que personas vinculadas al entorno del alcalde buscaron información sobre sus horarios de entrada y salida del canal, así como datos sobre sus rutinas diarias y desplazamientos, situación que incrementó su preocupación debido a los antecedentes de intimidación ya existentes.

Osorto manifestó que toda esta información fue comunicada oportunamente al Mecanismo Nacional de Protección y al Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), sin que hasta la fecha haya recibido respuestas efectivas o medidas de protección acordes al nivel de riesgo denunciado.

C-Libre observa con alarma que las agresiones descritas revelan un patrón de hostigamiento persistente contra el periodista, caracterizado por campañas de estigmatización, intimidación indirecta, amenazas relacionadas con publicaciones periodísticas, intentos de criminalización y vigilancia sobre su vida personal y familiar.

La organización considera especialmente grave que el periodista señale sentirse obligado a modificar conductas cotidianas y permanecer en estado constante de alerta para proteger a su familia, incluyendo a sus hijos y esposa, debido al temor derivado de posibles represalias por su trabajo de investigación.

Para C-Libre, estos hechos no solo representan una amenaza contra Marcel Osorto como periodista, sino también contra el derecho de la sociedad hondureña a acceder a información de interés público relacionada con transparencia, uso de fondos estatales y rendición de cuentas de actores políticos y autoridades locales.

  1. Investigar de manera inmediata, seria y diligente las amenazas y actos de intimidación denunciados por Marcel Osorto, incluyendo los mensajes y advertencias vinculadas al caso de la alcaldía de Nueva Armenia.
  2. Evaluar urgentemente el nivel de riesgo del periodista y otorgar medidas de protección efectivas, diferenciadas y acordes a la naturaleza de las amenazas denunciadas.
  3. Garantizar que funcionarios públicos, actores políticos y sus simpatizantes se abstengan de emitir discursos estigmatizantes o declaraciones que puedan incentivar violencia contra periodistas.
  4. Fortalecer la respuesta institucional del Mecanismo Nacional de Protección, evitando desestimar denuncias de riesgo relacionadas con periodistas de investigación.
  5. Garantizar investigaciones imparciales sobre posibles actos de vigilancia, seguimiento o recopilación indebida de información personal y familiar del comunicador social.
  6. Adoptar medidas concretas para prevenir la repetición de agresiones contra periodistas que investigan corrupción, transparencia y uso de recursos públicos.

La Constitución de la República de Honduras reconoce en sus artículos 72 y 73 la libertad de expresión y la libre emisión del pensamiento como derechos fundamentales. Asimismo, el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos protege el derecho de toda persona a buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole.

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha advertido que los discursos estigmatizantes contra periodistas pueden aumentar significativamente el riesgo de violencia, especialmente en contextos de polarización política.

De igual manera, el Plan de Acción de las Naciones Unidas sobre la Seguridad de los Periodistas establece que los Estados deben actuar con debida diligencia para prevenir amenazas y garantizar condiciones seguras para el ejercicio del periodismo de investigación.

C-Libre continuará documentando y dando seguimiento a este caso, reiterando que la protección de periodistas constituye una obligación esencial del Estado hondureño y un requisito indispensable para la vigencia democrática y el derecho ciudadano a la información.