Sonaguera, Honduras (C-Libre).- Personas desconocidas atacaron la vivienda donde reside, César Joel Guardado Ávila, profesional del periodismo de la zona norte del país; ocasionando daños materiales y generando un grave escenario de riesgo para su integridad y el libre ejercicio de la comunicación social.

De acuerdo con la información recabada por el Comité por la Libre Expresión (C-Libre), el ataque ocurrió entre las 5:00 y las 6:00 de la tarde, del miércoles 16 de junio del presente año 2026, cuando el comunicador no se encontraba en el inmueble. Fue hasta horas más tarde, al regresar a su residencia, que descubrió los daños ocasionados en la habitación y realizó una transmisión en vivo a través de sus redes sociales para denunciar públicamente lo sucedido.

En las imágenes difundidas por el propio Guardado se observan las persianas destruidas, cristales esparcidos dentro de la habitación y otros daños cuya naturaleza deberá ser determinada mediante la investigación técnica correspondiente. En su transmisión, el comunicador expresó desconocer si los responsables utilizaron piedras, disparos u otro tipo de objeto para cometer el ataque, por lo que corresponde a las autoridades establecer con precisión la mecánica de los hechos.

Visiblemente afectado, el comunicador hizo un llamado urgente a las instituciones responsables de garantizar la seguridad de quienes ejercen el periodismo y la comunicación social en Honduras. “Hago un llamado a los Derechos Humanos, a la Policía Nacional, a quien corresponde cuidarnos a nosotros como periodistas, como comunicadores”, dijo Guardado

Asimismo, manifestó su preocupación por el impacto que este hecho tiene sobre el ejercicio de informar y reiteró su compromiso de continuar desarrollando su labor periodística. «Porque decir la verdad es un pecado en Honduras. No me voy a esconder nunca de decir la verdad, estoy dispuesto a morir o vivir por el pueblo», precisó el comunicador

Tras establecer comunicación directa con la víctima, C-Libre confirmó que al momento de los ataques, Guardado no se encontraba en la vivienda, circunstancia que evitó consecuencias posiblemente irreparables para su integridad física.

El comunicador informó que actualmente desarrolla labores periodísticas para UNE TV, de cobertura nacional, Naranja TV y Más TV, ambos medios con presencia en la ciudad de Tocoa. Paralelamente administra el espacio informativo digital Cuarto Poder HN, difundido a través de Facebook, desde donde comparte información de interés público relacionada con los municipios de Colón.

Guardado explicó que su cobertura se centra en noticias de carácter general, institucional y comunitario, y que no realiza cobertura especializada de hechos criminales o policiales. Asimismo, manifestó a C-Libre que no había recibido amenazas previas, ni identifica conflictos personales que pudieran explicar el atentado.

Indicó además que reside desde hace aproximadamente seis meses en el lugar donde ocurrió el ataque y que, hasta el momento, desconoce quiénes podrían ser los responsables. No obstante, expresó sentir un profundo temor por su seguridad debido a que la habitación donde vive carece de muro perimetral, condición que facilita el acceso de terceros al inmueble y aumenta considerablemente su vulnerabilidad frente a nuevas agresiones.

Aunque las circunstancias del atentado continúan bajo investigación, C-Libre considera indispensable que las autoridades agoten todas las líneas investigativas, incluyendo aquella que relacione el ataque con el ejercicio de la comunicación social.

Este caso ocurre en uno de los contextos más complejos para el ejercicio del periodismo en Honduras, puesto que el departamento de Colón, particularmente la región del Bajo Aguán, continúa siendo un territorio marcado por altos niveles de conflictividad social, violencia e impunidad. La presencia de estructuras del crimen organizado, redes vinculadas al narcotráfico, conflictos por la tierra e intereses económicos asociados a actividades extractivas han configurado durante años un ambiente hostil para periodistas y comunicadores sociales.

En este escenario, las amenazas, actos de intimidación y agresiones contra quienes informan constituyen mecanismos utilizados para desalentar la cobertura de asuntos de evidente interés público y favorecer el silencio sobre problemáticas que afectan a las comunidades.

La ausencia de amenazas previas no excluye la posibilidad de que el atentado esté relacionado con la actividad periodística de la víctima. De hecho, conforme a los estándares internacionales de protección de periodistas, toda agresión contra quienes ejercen labores informativas debe investigarse inicialmente bajo la hipótesis de una posible represalia por el ejercicio de la libertad de expresión, hasta que existan elementos objetivos que permitan descartarla.

De acuerdo con el monitoreo permanente que realiza C-Libre, César se convierte en el periodista o comunicador social número 24 víctima de agresiones contra la libertad de expresión durante 2026, lo que evidencia la persistencia de un ambiente de inseguridad para el ejercicio periodístico en Honduras y la necesidad de fortalecer las acciones estatales de prevención, protección e investigación.

Ante la gravedad de los hechos, C-Libre exige al Ministerio Público y a la Policía Nacional desarrollar una investigación pronta, exhaustiva, independiente e imparcial que permita establecer la naturaleza del ataque, identificar a los responsables materiales e intelectuales y determinar si existe relación con la actividad periodística desarrollada por César Guardado.

Asimismo, C-Libre hace un llamado urgente al Mecanismo Nacional de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos, Periodistas, Comunicadores Sociales y Operadores de Justicia para que actúe de oficio, continuar con la evaluación inmediata del nivel de riesgo del comunicador e implemente las medidas de protección necesarias para salvaguardar su vida, integridad personal y continuidad en el ejercicio de su labor periodística.

La situación de vulnerabilidad descrita por la víctima, sumada al contexto de violencia que caracteriza la región y a la incertidumbre sobre la identidad de los responsables, justifica plenamente la adopción de medidas preventivas sin esperar la formalización de una solicitud por parte del beneficiario.

C-Libre recuerda que la protección de periodistas constituye una obligación del Estado hondureño y representa una condición indispensable para garantizar el derecho de la sociedad a recibir información libre, plural e independiente.

La presente alerta se fundamenta en los artículos 72 y 73 de la Constitución de la República de Honduras, que garantizan la libertad de expresión y prohíben la censura previa. Por otra parte, el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos; en el artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; y en la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, establecen que las agresiones, amenazas e intimidaciones contra periodistas vulneran gravemente la libertad de expresión y obligan al Estado a prevenir estos hechos, investigarlos con la debida diligencia y sancionar a sus responsables.

De igual forma, la Ley de Protección para las y los Defensores de Derechos Humanos, Periodistas, Comunicadores Sociales y Operadores de Justicia faculta al Mecanismo Nacional de Protección a adoptar medidas urgentes cuando existan elementos que evidencien una situación de riesgo para las personas protegidas.

C-Libre exige al Estado de Honduras:

  • Investigar de manera inmediata, independiente, exhaustiva e imparcial el atentado contra César Joel Guardado Ávila, preservando todos los indicios materiales y agotando las líneas de investigación relacionadas con su labor informativa.
  • Adoptar medidas urgentes para proteger la vida e integridad del comunicador, previa evaluación de riesgo.
  • Garantizar que el Ministerio Público y los órganos de investigación apliquen los protocolos especializados para delitos cometidos contra periodistas y comunicadores.
  • Identificar, procesar y sancionar tanto a los autores materiales como intelectuales del atentado.
  • Implementar políticas públicas eficaces para prevenir la violencia contra periodistas y comunicadores sociales, especialmente en regiones de alto riesgo como el Bajo Aguán.

C-Libre continuará dando seguimiento a este caso hasta que los hechos sean plenamente esclarecidos y el Estado hondureño garantice condiciones efectivas de seguridad para César Guardado, reafirmando que “ningún periodista o comunicador debe ejercer su labor bajo el miedo ni ser objeto de represalias por informar sobre asuntos de interés público”.

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VIDEO | “Decir la verdad es un pecado en Honduras”: periodista denuncia atentado contra su vivienda en Colón – Noticias 24/7